La defensa de los de O Ceao hizo aguas ante un rival que contó con un Isi en estado de gracia de cara al gol
14 mar 2010 . Actualizado a las 03:52 h.Que el Azkar Lugo baja su rendimiento lejos de su público era de sobra conocido. Pero que los de Bruno García regresasen del polideportivo David Santamaría con un roto en forma de diez goles era por completo inesperado. Más extraño resulta aún la forma en que se forjó esta debacle, ya que, pese a lo que diga el marcador final, el guión de la película podría haber sido muy diferente. Y no porque, como en tantas otras oportunidades, los morados hicieran sangre ante una posible apuesta ofensiva de los visitantes en los últimos minutos.
El Gestesa goleaba ya 7-3 en el minuto 31 y, con todo, los gallegos soñaron con la machada.?Al final la proeza se esfumó, se cayó ante un rival directo ante el que se cedió también el gol average particular. Y sobre todo, se dejó una imagen paupérrima en defensa que debería preocupar y mucho al Prone. Imagen que también brindó la Unión Deportiva, pero, a diferencia de su adversario, los de Andreu Plaza contaron ayer con dos puntales determinantes. Dídac fue uno de los destacados pese a encajar cinco tantos. Isi pasará a la historia al anotar cinco tantos en apenas quince minutos. Para colmo, Matamoros se licenció en desesperación y lo hizo con nota, tras marrar numerosísimas oportunidades.?Demasiados lastres para un Azkar que encima vio cómo los árbitros, con un criterio muy discutible por ambas escuadras, mandaban a vestuarios a Beto antes de tiempo (minuto 25).
Crisis
La expulsión del pívot se englobó dentro del minuto de oro del partido. 68 segundos para ser exactos en los que Lugo pasó de festejar el 3-3 de botas de Miguel, a encajar tres tantos y perder a su pívot de referencia.?Un carrusel de emociones que nadie habría imaginado en la primera mitad. Podría decirse que fue la calma antes de la tempestad, aunque sería más propio señalar que fue el triunfo de la locura sobre la sinrazón del segundo período.
Los de Bruno García arrancaron mejor, apoyados en Beto. Su poderío físico era toda una bendición, especialmente al no contar el Gestesa con José Ruiz. Los locales tardaron cinco minutos en volcarse sobre la meta de Toni. Eso sí, cuando lo hicieron, fue con mayúsculas. Tal era el chaparrón de ocasiones y dominio que el técnico visitante llamó a capítulo a los suyos
Sin embargo, nada más retornar a la cancha, Carlos Anós hizo una de las suyas y subió el empate al electrónico. Igualada que no afectó en demasía al Azkar. Los lucenses se deshicieron del acoso y volvieron a visitar el área de Dídac, aunque con escaso acierto. Por el contrario, se toparon con una jugada muy afortunada para los locales que acabó con el 2-1 de Miñambres.
Después del descanso, llegó el caos. En apenas un minuto, el Gestesa avisó en tres ocasiones y marcó el tercero, el primero de Isi. De Bail dio vida a los suyos 47 segundos después. Y a 15.51 de la conclusión, Miguel se erigió en un artista para subir las tablas al electrónico.
Apenas 10 segundos después. Isi retomó el mando. La expulsión de Beto y el chaparrón posterior de los alcarreños desató la pesadilla lucense.