El mal sabor que dejó la derrota del Pontevedra ante el Compostela ha provocado el malestar de muchos aficionados granates. Tanto, que ya algunos han empezado a cuestionar la trayectoria del equipo.
Para poner freno a la inestabilidad del equipo de Pablo Alfaro, el presidente del club, Nino Mirón, ha convocado una reunión con el cuerpo técnico para analizar la marcha del equipo, que está muy por debajo de las previsiones.
En cualquier caso, el dirigente también el máximo accionista de la entidad ha confirmado que no habrá ningún cambio de aquí al final de la temporada independientemente de la marcha del equipo.
Y es que, después de la destitución de Roberto Aguirre el equipo sigue marcando las mismas pautas, con unos resultados muy distintos a los esperados.
En la reunión se hablará del futuro de la entidad y de la necesidad impresiona de clasificar al equipo para la fase de ascenso. Entre las premisas que se manejarán, figuran el empezar a jugar al fútbol de una vez, al entender que un equipo tiene que aportar bastante más para conseguir la victoria en los partidos.
Otro de los llamamientos que realizará el club a los jugadores y al cuerpo técnico es que a partir de la derrota de ayer, los jugadores no pueden volver a fallar.
Y que al Lugo no se puede ir como hasta ahora y habrá que dar el do de pecho de una vez para que la situación de la entidad retorne a la normalidad.
Todo el mundo es consciente de que el margen de maniobra es cada vez más corto y por tanto, no se puede dilapidar el esfuerzo económico que ha hecho la entidad.