El Deportivo recurrirá la segunda amarilla que vio Pablo Álvarez en Málaga. Según el acta firmada por Mateu Lahoz, se la mostró por «dejarse caer dentro del área contraria, simulando ser objeto de falta».
Sin embargo, el club coruñés considera que «el colegiado entendió erróneamente que el centrocampista se dejó caer en el área para engañarlo y forzar un penalti». «Las imágenes de televisión muestran claramente que sí hay agarrón del central malacitano al deportivista». A juicio de la entidad deportivista, «tenía que haber sido penalti que, de transformarlo, hubiese cambiado el rumbo del partido». El jugador explicó tras el partido la jugada: «Piso la pelota y cuando voy a disparar siento que me traban por detrás». Y es que, además de agarrarlo, hay contacto entre la pierna del defensa del Málaga y la del extremo asturiano.