Lisardo Ramos Mallo podrá seguir entrando en recintos deportivos a pesar de que un árbitro pidió lo contrario después de que ese hombre lo amenazase con una pistola durante el partido de categoría Autonómica Norte entre el Vizoño y el Laracha del pasado 9 de noviembre del 2008.
El colegiado, que tuvo que suspender el encuentro durante una hora a raíz del suceso, llevó al hombre ante la justicia, solicitando que se le impusiese una multa de 410 euros como autor de una falta de amenazas y que se le impusiese la prohibición de acceder a recintos deportivos.
El mes pasado se celebró el juicio en el Juzgado de instrucción número uno de Betanzos. El árbitro declaró que el denunciado se dirigió a él diciéndole: «¡Esta es para ti, y no es de broma, ?mírala!», al mismo tiempo que alzaba su jersey y mostraba un revólver negro, manifestando seguidamente: «¡Este non é de mentira, xa te collerei no coche!». El colegiado, el abogado coruñés Óscar Chouciño Landeira, recordó, y así lo había reflejado en el acta del partido, que tras el episodio de la pistola, el delegado visitante, que es hijo del denunciado, se dirigió a su padre apartándolo de la zona, diciéndole «¡Tú no vuelves conmigo al fútbol!». En el acta también se reflejaba que el árbitro pidió la presencia de las fuerzas del orden (que tuvieron que desplazarse desde Sada). Cuando llegó la Guardia Civil, algo menos de una hora después, Lisardo Ramos ya había abandonado el campo de O Pinar.
Por su parte, el denunciado, que ya había sido identificado en otras dos ocasiones por altercados en campos de fútbol, declaró en el juicio que la pistola era de juguete. De hecho, a los pocos días de ser arrestado la entregó en el cuartel de la Guardia Civil. Al preguntarle las razones que le empujaron a dirigirse al árbitro en esos términos, Lisardo Ramos contestó que el colegiado le había provocado. El fiscal le pidió que precisase. Entonces dijo que el motivo principal fue?«porque pitó un penalti en contra del Laracha».
En la sentencia, la jueza estima que en este asunto solo hubo una falta de lesiones que se castiga con multa. En cuanto a la prohibición de acceder a recintos deportivos, en el fallo se dice que no puede imponérsele esa pena porque «una vez ocurridos los hechos, el denunciado no protagonizó ningún otro altercado contra ellos».
Tras finalizar el partido, la Guardia Civil del cuartel de?Abegondo comenzó a investigar. Inmediatamente, todas las sospechas se dirigieron al padre del delegado del Laracha, quien terminó siendo denunciado.
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