España, obligada a ganar y a esperar un favor de Polonia

A.?G.

DEPORTES

Para entrar en las semifinales necesita superar a Eslovenia y que pierda Francia

28 ene 2010 . Actualizado a las 02:53 h.

La selección española está obligada a ganar hoy ( 18.30 horas, Teledeporte y Canal+ Deporte ) a Eslovenia y esperar una victoria de Polonia, ya clasificada, sobre Francia para sellar el billete a las semifinales del Campeonato de Europa.

Cualquier otra combinación dejaría fuera de la lucha por las medallas al conjunto español, que tras imponerse a Alemania el pasado martes ya tiene asegurada su presencia en la fase final de Viena, donde, como mínimo, peleará por el quinto puesto.

Sin embargo, en la expedición española nadie quiere pensar en el partido por la quinta plaza y se aferran al buen momento por el que atraviesa el conjunto polaco, al que el seleccionador Valero Rivera no dudó en señalar como el máximo favorito al título, para mantener vivo el sueño de las semifinales.

Pero para ello España deberá antes ganar su partido ante Eslovenia, un equipo que brilló en la primera fase, pero que en la segunda todavía no conoce la victoria tras perder por 35-37 ante la República Checa en la primera jornada y por un contundente 28-37 ante Francia en la segunda. Dos resultados que hablan del gusto por el vértigo del conjunto balcánico, que basa su juego en veloces transiciones, con las que impide que los rivales puedan conformar con normalidad su sistema defensivo, todo un problema para equipos como España, que realiza hasta dos cambios ataque-defensa.

Pero el peligro de Eslovenia, a la que dirige toda una leyenda de los banquillos como Noka Serdarusic, ex entrenador del Kiel alemán, no se limita a sus rápidos saques de centro, ya que en ataque estático cuenta con un buen puñado de jugadores capaces de darle velocidad y fluidez al juego.

Muchos de ellos con un perfecto conocimiento del balonmano español, tras su paso por el Ciudad Real, como en el caso de Ales Pajovic y Uros Zorman, el Navarra, como Renato Vugrinec y Zoran Lubej, o el Barcelona, donde militó hace ya varios años el extremo Luka Zvizej.

Una circunstancia que obligará al equipo español a mostrar la misma solidez defensiva que exhibió el martes ante Alemania, aunque a diferencia de los germanos, los eslovenos sí cuentan con jugadores capacitados para crear espacios entre líneas, donde se mueve con inteligencia el menor de los hermanos Zvizej, el joven pivote Miha.

Quizá lo más importante para España por no volver a caer en ataque en la precipitación, que tan cara le costó en el duelo con Polonia, y seguir apostado por ese juego sobrio y fluido, con constantes búsquedas a los pivotes y extremos, hasta encontrar la mejor opción de tiro. Y es que si de algo peca Eslovenia, tal y como evidenció ante Francia, es de un carácter ciclotímico, que la hace pasar de ser capaz de poner contra las cuerdas a un campeón olímpico y mundial a desaparecer tras cualquier mínimo revés.