Un triunfo en el primer duelo dejaría encarrilado el pase a la segunda ronda
19 ene 2010 . Actualizado a las 02:27 h.La selección española de balonmano tratará de disipar hoy ( Teledeporte, Canal Plus Deportes, 18.15 horas ) las dudas que ha generado, especialmente en defensa, durante la preparación para el Europeo con un triunfo sobre la República Checa, que dejaría prácticamente encarrilado el pase a la segunda ronda.
El equipo español deberá solventar definitivamente los numerosos problemas que ha mostrado en el centro de la defensa 6-0, donde ni Viran Morros ni Carlos Prieto ni Rubén Garabaya han aportado, por el momento, la solidez necesaria para que el combinado pueda aspirar a pelear con los mejores en el campeonato que arrancará hoy en Austria.
La facilidad con la que Suiza, en el torneo disputado en Badajoz, y, sobre todo, Islandia, en el test más exigente antes de la cita austríaca, han conectado con sus pivotes, mermó el rendimiento de la portería, posiblemente una de las mejores líneas del conjunto español. Pero, sobre todo, impidió a los Valero Rivera explotar una de sus mejores armas, el contragolpe, que se antoja básico para que la selección española pueda volver a luchar por las medallas en un torneo en el que el equipo nacional ha disputado hasta en tres ocasiones la gran final.
De la mejora del rendimiento defensivo dependerá además que España pueda liberarse de la ansiedad que lastró al equipo en el choque amistoso del sábado ante Islandia (27-30). No obstante, y pese a los nervios que implica el estreno en cualquier gran competición internacional, la selección española parte como favorita ante la República Checa. Los centroeuropeos jugarán como en casa dada la cercanía de la frontera checa con Wiener Neustadt. Y el mayor peligro de la República Checa será el poderoso brazo del lateral izquierdo Filip Jicha, uno de los cañoneros más temibles del panorama internacional.
Neutralizar a Jicha
Valero Rivera tratará de neutralizar a Jicha con una defensa individual. El técnico sabe que, debido a la ausencia de David Juricek y de Pavel Horak, todo el juego ofensivo de su rival se concentrará en el jugador del Kiel alemán. España deberá limitar al máximo las pérdidas de balón si no quiere ser víctima del veloz contragolpe checo.
Como resumió el lateral Iker Romero, en estos momentos, «España es capaz de ganar a cualquiera, pero también de perder con cualquiera».