Nace una oposición a Mouriño que controla el 20% del accionariado

V. López

VIGO

La asamblea de accionistas del Celta dejó claro ayer que al Consejo de Administración presidido por Carlos Mouriño le ha salido un grano. El incómodo trastorno aporta un veinte por ciento de votas en contra. El grupo sindicado comandado por los abogados Pablo Viana, Sergio Sánchez y Pablo Estévez ha variado el signo abrumador de las votaciones en las juntas de accionistas precedentes con el actual mandatario al frente.

El primer punto, la aprobación de las cuentas anuales y el informe de gestión, se aprobó con un 80,13% de votos a favor. Esto ya era un indicativo. El actual Consejo había pasado como un rodillo en las asambleas de los tres años anteriores, pero en esta llegó a tener un 19,7% de votos en contra. Antes apenas llegaba a unos decimales. Este cambio ha supuesto una variación importante para Mouriño que encuentra bastante más oposición que la que simplemente solía aparecer en los ruegos y preguntas. Los tres abogados sometieron al presidente céltico a numerosas preguntas sobre su gestión económica.

«Vamos a dar mucha guerra»

Desde el principio ya hubo fricción. Los abogados del grupo sindicado fueron subiendo uno tras otro al estrado para cuestionar distintas formas de proceder o anomalía en las cuentas del Celta. Pablo Viana lo dejó claro. «Vamos a dar mucha guerra». Su cruce de acusaciones con Mouriño fue uno de los puntos más calientes de la jornada. Le recordó que esperaba que en los próximos meses les hagan un sitio como consejeros, una vez que se han convertido en la tercera fuerza en cuanto al control de la entidad con el 17% del accionariado. El letrado vigués no descartó la posibilidad de solicitar una junta para el nombramiento de los nuevos miembros del Consejo. Y concluyó afirmando que «el Celta es lo que más quiero después de mi familia», respondiendo a las acusaciones de Mouriño sobre posibles demandas contra el club.

El abogado de Diego Placente y representante de la sociedad Play International, el extremeño Sergio Sánchez, fue también muy duro con el presidente del club vigués. «Parece que no se puede actuar en contra de sus criterios. Todos los tiranos piensan que son muy necesarios en el lugar y luego resulta que no lo son tanto» y prosiguió acusándole de haber dado a la junta de accionistas una información «totalmente torticera».