El gran maestro Iván Salgado, tras proclamarse subcampeón mundial sub-8, afronta el paso a la categoría absoluta con el reto de figurar en la élite internacional
08 dic 2009 . Actualizado a las 03:02 h.El ajedrecista Iván Salgado (Ourense, 1991) sigue dando pasos importantes para situarse en la élite nacional. Ya está entre los cinco mejores de España y después de su gran actuación en el Campeonato del Mundo sub-18 de ajedrez en Turquía, en el que fue segundo, el jugador ourensano se plantea el salto a la categoría absoluta con el reto de situarse entre las figuras internacionales. El campeonato mundial sub-18 le dejó inicialmente un regusto amargo, pues durante muchas jornadas fue líder y en las dos últimas rondas se vio adelantado por el ganador, Matlakov.
-¿Le quedó un sabor agridulce al final por el desenlace con el triunfo del ruso Matlakov?
-Sí, un poco. La pena es que estuve muchos días liderando la clasificación y al final me quedé con el segundo puesto. Pero nunca me había salido tan bien un campeonato de edades internacional.
-Otras veces también había empezado bien, pero se había desfondado antes. ¿Qué cambió en Turquía para llegar a la última ronda peleando por el título?
-Noté una mejora en mi juego y en mi actitud, en no preocuparme tanto, en tener más confianza.
-¿Llegó más fuerte Matlakov a la recta final del campeonato?
-Matlakov hizo, desde luego, un gran torneo, pero creo que lo decidió la suerte, porque no creo que haya tanta diferencia entre él y yo. De hecho, nosotros dos estábamos bastante por delante de los demás.
-¿Qué sucedió en la última partida con el croata Martinovic que acabó en tablas?
-Con Martinovic jugué bien. Pero hubo un momento crítico en el control de jugadas en el que hice una jugada mala y perdí. Si hubiera elegido otra, hubiera ganado.
-En todo caso, un segundo puesto a nivel mundial en su edad es algo a tener muy en cuenta...
-Sí, estoy entre los mejores de este nivel. Mi idea es intentar, dentro de tres o cuatro años, estar entre los veinte mejores jugadores del mundo. Pero eso pasa por ganar muchos torneos.
-¿En este tipo de campeonatos hay convivencia entre los jugadores o cada uno va a lo suyo?
-Sí hay convivencia. Sobre todo con los latinos y sudamericanos hay buen rollo, pero también con los jugadores de otros países.
-¿Siguen estando los países ex soviéticos o del Este por encima en el ajedrez?
-Ya no hay tanta diferencia. Ahora con Internet todo el mundo tiene acceso a la misma información. Pero bueno, sí tienen algo que nos falta, que me falta.
-¿Qué es?
-Cualidades o carácter para la competición. Es algo que tengo que conseguir también para mí y solo se consigue compitiendo. A veces tenía buenas posiciones, pero no jugaba bien. Tengo que mejorar para no caer en esas situaciones.
-¿Por qué se trasladó a Madrid?
-Ahora estoy todo el año aquí porque es más cómodo para viajar a las competiciones y también para entrenar. No es lo mismo decirle a un jugador que venga a Madrid a entrenar a que venga a Ourense.
-Ahora va a dar el salto a la categoría absoluta, con el Europeo a principios de año. ¿Con qué perspectivas afronta este reto?
-Sí, paso a absoluto. Y en el Europeo espero conseguir la clasificación para la Copa del Mundo.
-También ha subido su ELO.
-Sí, ahora debo estar a quince puntos de los 2.600. Si alcanzo ese nivel, sería el tercer mejor jugador de España.