Octavio y Arrate empatan con un final digno de guión de Hitchcock

Juan Villar

VIGO

03 dic 2009 . Actualizado a las 11:51 h.

El mago clásico del cine de suspensa no habría sido capaz de escribir un guión mejor que el desenlace que tuvo ayer el partido entre el Octavio y el Arrate en el pabellón de As Travesas.

A falta de tres minutos para el final parecía que solo un milagro podía hacer que el Octavio consiguiese salvar al menos un punto, pues los vascos ganaban por dos de diferencia y tenían la posesión.

Salió todo perfecto para los vigueses que con un parcial de tres a cero consiguieron incluso ponerse por delante en el marcador con un gol de Crevatín a cinco segundos del final. Pero el entrenador local, Quique Domínguez había decidido jugarse ese último ataque con un jugador más de pista prescindiendo del portero. El Arrate sacó con rapidez y Cutura desde el centro del campo supo encontrar un lanzamiento para marcar gol a puerta vacía, pues a Javi Díaz no le había dado tiempo a regresar. Era el último segundo.

En puesto de descenso

Un partido perdido, que se pudo haber ganado y al final se empató. Un punto que sabe a muy poco para el Pilotes Posada, pues se mete en puesto de descenso tras la sorprendente victoria del Alcobendas en Granollers.

El Octavio tuvo muchos problemas en algunas fases del encuentro de ayer. Ni siquiera el hecho de que el rival se quedase en inferioridad en cinco ocasiones durante los primeros 45 minutos de juego y los vigueses no hubiesen sufrido ninguna exclusión, les sirvió para mandar en el marcador.

En la primera parte los de Domínguez se sostuvieron con los lanzamientos de sus extremos, Rivero y Masachs (este acabó el partido con la espectacular cifra de once goles).

Tras varias alternativas en el marcador, los académicos se fueron al descanso con ventaja de dos goles (15-13).

El comienzo de la segunda mitad fue horrible con un parcial de 1-6 tras el que el Arrate logró su máxima renta de cuatro goles (17-21).

Los vigueses se estrellaban con el portero Voncina. Rudovic y las apariciones de Masachs permitieron contrarrestar la inspiración de Redei, pero el Octavio iba siempre a rebufo y no conseguía ponerse a tiro de los visitantes. Hasta que llegó el increíble final.

Al Pilotes le espera el próximo sábado una visita al Torrevieja, el rival al que tiene más cerca, y al que debe vencer para meterle por debajo y coger oxígeno.