Guardado entró en la convocatoria finalmente y su estado físico marcará el esquema y la alineación
29 nov 2009 . Actualizado a las 13:02 h.El Racing de Santander devuelve al Dépor al barro. Los coruñeses subieron a los cielos el pasado sábado, cuando se deshicieron del Atlético de Madrid con una lección de juego ofensivo y un sinfín de ocasiones falladas. El caldo de cultivo ideal para preparar el encuentro del próximo sábado en Riazor contra el Barcelona. Por eso, es como si el duelo de esta tarde en Santander molestase, como si el calendario hubiera situado a traición este choque y también el de dentro de quince días en Almería, aperitivo de la visita del Valencia justo antes de las vacaciones navideñas.
La semana en el Dépor tampoco favoreció a la preparación del partido de esta tarde. La entrada de la gripe en el vestuario, y la evolución de Guardado hasta su alta médica el pasado viernes, marcaron por completo la actualidad. Hasta tal punto que Lassad reconoció ayer que la plantilla sabía muy poco del Racing. «Supongo que esta noche [en referencia a la de ayer] y mañana [por hoy] nos hablarán de él», dijo.
El dilema de Guardado
El gran protagonista del partido será el mexicano. Lotina no tuvo reparos en reconocer que su estado físico marcará el esquema y la alineación. Llaman la atención las dudas del vasco, que parecía dispuesto a mantener el 4-3-2-1, estrenado contra el Atlético de Madrid. Entonces, los únicos defectos que encontró a su equipo fueron ciertos problemas en la circulación del balón entre sus centrales y mediocentros, así como la referida falta de puntería.
Al Racing, con el regreso de Miguel Ángel Portugal al banquillo y anclado en los últimos puestos, se le supone extramotivado. Veteranos como el ex deportivista Munitis y Colsa retornan a la alineación. Nada que ver con Messi y Xavi, ídolos que visitarán el próximo sábado Riazor, pero las dos victorias valen lo mismo: tres puntos.