Guardado se entrenó de nuevo tras descartarse que padezca gripe A

DEPORTES

La pesadilla ha terminado. Las pruebas médicas revelaron que Guardado no padeció la temida gripe A, sino una gripe estacional. Nada más conocer los resultados, como el jugador del Dépor se encontraba recuperado de la fiebre y el malestar muscular que padeció desde la noche del pasado martes, salió por primera vez de su domicilio, donde permanecía aislado por orden de los médicos del club, y acudió a Abegondo para retomar los entrenamientos. Sus ganas lo llevaron incluso a saltar al césped, donde corrió de forma suave durante quince minutos bajo la atenta mirada del preparador físico José Ángel Franganillo.

El mexicano, que compareció ante la prensa con la tez pálida e incipientes ojeras, se declaró aliviado por haber superado su enfermedad y dispuesto a viajar hoy en autobús a Santander y participar en el partido de mañana contra el Racing. «Me gustaría jugar. No quiero perderme el partido», afirmó con voz segura, aunque dejó la decisión final en manos de su entrenador y de los médicos del club. Las tres partes evaluarán su estado en el último entrenamiento de hoy y decidirán si entra en la lista de convocados.

En los últimos días había trascendido la intención de Lotina de que Sergio, que vuelve tras cumplir su partido de sanción, ocupase el puesto del mexicano en la alineación y que Juca entrase en la convocatoria con el fin de que diese un paso más en su puesta a punto de cara al próximo partido contra el Barcelona. Eso sí, Guardado no forzará su concurso en El Sardinero: «No haré trabajo extra. Mañana [por hoy] trabajaré con el grupo y a ver si estoy en la convocatoria».

«Faltan dos días para el partido -añadió ayer el deportivista- y todavía podemos recuperarnos bastante bien». También explicó los síntomas que tuvo: «No fue una gripe que me provocara mucho moco o tos, sino que fue más de mucha calentura y dolor corporal. Ahora tengo la resaca de eso, de estar en casa y tumbado en la cama, pero a ver si puedo recuperarme lo mejor posible», insistió.

Pese a su aislamiento obligado durante dos días, el jugador agradeció las «muchas llamadas» que recibió de México, entre ellas, la de su madre, que es médico. «Hablaba con ella, que es doctora y trabaja en un hospital, y me dijo que estuviera tranquilo, porque tuvo muchos enfermos de gripe A y los que llegaban mal eran los que tenían vómitos y dolor estomacal muy grave, y que lo más seguro es que no fuera gripe A, sino una simple gripe, como así fue», reconoció.

Análisis negativo

Guardado se reincorporó a los entrenamientos después de que las pruebas médicas descartasen que padecía gripe A. Aunque se había anunciado que hasta el sábado por la mañana no se conocerían los resultados, los galenos del club telefonearon al laboratorio, que les confirmó que el análisis era negativo. Ramón Barral confirmó que su evolución era buena y que no tenía sentido que el futbolista siguiera recluido en su domicilio.

«Clínicamente estaba evolucionando muy bien e incluso ayer [por el jueves] podía haber hecho algo de trabajo, pero esperábamos la respuesta del test de la gripe A. Esta mañana [por la de ayer] nos avisaron de que era negativo y se incorporó al trabajo», explicó.

En el regreso del mexicano también influyeron sus ansias por ponerse a punto cuanto antes. «Nuestra idea inicial era que no saliera al campo, que solo hiciera bicicleta, pero no tiene dolores musculares, no tiene secuelas y se incorpora al grupo como cualquier otro jugador tras una gripe», agregó el médico del Deportivo.