El equipo trabaja situaciones de inferioridad en los entrenamientos
10 nov 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Hay quien dice que el Dépor jugó en Getafe con 9 y contra 12, pues el árbitro iba con el rival. Enfrentamientos tan desequilibrados, con una inferioridad de tres, no los trabaja entre semana el Dépor de Lotina y Ribera, pero sí la situación que se dio durante gran parte del partido: la de 10 elementos contra 11 (dejemos esta vez al margen al ínclito González al cuadrado). Durante 42 minutos, los que mediaron entre la expulsión de Riki y la de Sergio, el Dépor vivió esa situación en su último partido liguero. Y la supo manejar tan bien que, salvo en los primeros minutos tras la roja del madrileño, el Getafe no dispuso de ocasiones claras.
El segundo de Lotina, José Luis Ribera, apunta que «esas situaciones se suelen trabajar». «Hay muchísimas acciones durante los entrenamientos en las que utilizas a un jugador de apoyo o comodín, el cual hace jugar con uno más al equipo que tiene el balón, y por tanto el conjunto que no tiene la pelota se tiene que manejar en situaciones de inferioridad».
Es decir, se puede afirmar que el Dépor jugó en Getafe el comodín de Abegondo. Y lo jugó muy bien. «La mejor manera de manejar esas situaciones de inferioridad es con muy buenos conceptos tácticos. Y el equipo, esto siempre lo hemos dicho, en aspectos de trabajo, y tácticos y de posición, hace las cosas bien y es tremendamente aplicado».
Corte del juego interior
Los diez primero (y los nueve después) se situaron muy bien y le taparon al rival su principal vía de acceso a la portería. «Al tener nosotros las dos líneas [defensa y mediocampo] juntas y con la posición bien cogida, sobre todo por el medio, al Getafe le costó mover el balón. Tenía que moverlo de una banda hasta otra, con el tiempo que lleva eso, así que al final no le quedó más remedio que empezar a bombear balones o a centrar desde las bandas. Siempre puede haber un rechace y que llegue un gol, pero lo normal es que nosotros no tuviéramos muchos problemas porque estaban Lopo, Colotto, Manuel Pablo, Juan Rodríguez y luego Zé Castro, que es gente que va muy bien por arriba. Le cerramos el mayor peligro del Getafe, que es el juego por dentro», analiza el segundo de Lotina.
Tan bien colocado se encontraba el equipo que el expulsado técnico y Ribera, que estaba en el banquillo, se comunicaron por móvil y decidieron no hacer un tercer cambio para perder el tiempo pese a estar con dos menos en el césped. «Valoramos la gente que teníamos en el banquillo y la que teníamos en el campo, y también cómo estaba colocado el equipo. Concluimos que ese tercer cambio podía trastocar la posición del equipo, que estaba bien, y que era mejor seguir así que perder unos segundos con ese cambio», concluye el segundo de Lotina.
El trabajo de estas situaciones de inferioridad en los entrenamientos apenas había dado frutos hasta ahora en partidos de Liga. En las tres temporadas que lleva Lotina, el equipo nunca había ganado con uno menos, si bien en esa coyuntura le empató al Zaragoza uno que iba perdiendo (en la campaña 2007-2008).
En la Copa UEFA sí que había un precedente victorioso, contra el Brann en Riazor la pasada temporada: el conjunto blanquiazul ganaba por 1-0 cuando se quedó con diez en el minuto 29, y acabó venciendo por 2-0 y clasificándose en la tanda de penaltis. Por cierto, la temprana roja la vio, y también por doble amarilla, Riki.