Nadal se pasea y reserva energías

DEPORTES

13 sep 2009 . Actualizado a las 02:31 h.

Después de dos días de incertidumbres, de horarios cancelados, de parones por la lluvia, de problemas físicos y de calentamientos en vano, Rafa Nadal despachó en solo 34 minutos la continuación de su partido contra el chileno Fernando González. El jueves, mandaba por 7-6 (4), 6-6 (3-2 en el tie break ) cuando se tuvo que interrumpir su duelo de cuartos del final del US Open. Ayer cerró el segundo set sin ceder un solo punto (7-2 en la muerte rápida) y se paseó en el tercero por 6-0. Hoy se enfrentará en semifinales con el argentino Juan Martín del Potro ( Cuatro lo anuncia para las 18.00 horas y con posterioridad, la semifinal entre Federer y Djokovic )

No fue necesario que Nadal recurriera a la épica. Muy metido en el partido, en cuanto ganó el tie-brek se encontró con un Fernando González completamente desdibujado. Ni rastro de Mano de Piedra, de la derecha poderosa del jugador chileno. Con 3-0 en contra en la última manga, pidió la presencia del equipo médico de la ATP para que le cortasen un vendaje en su pierna izquierda. No alteró lo más mínimo la rutina del mallorquín.

Número 2 asegurado

Con el triunfo de ayer, Rafael Nadal se asegura, al margen de cualquier combinación de resultados, su segundo puesto del ránking mundial, solo por detrás del suizo Roger Federer. Todo se ajustó al mejor guión posible para el mallorquín. Su partido encontró un paréntesis en las lluvias que cayeron estos días sobre Nueva York, y que, poco después de su triunfo, volvieron a retrasar la jornada, que incluía las semifinales femeninas entre Clijsters y Serena Williams y Wozniacki y Yanina Wickmayer.

El triunfo fácil de ayer permite a Nadal ahorrar energías para afrontar relativamente descansado su encuentro de hoy. Sobre todo, porque evita el castigo de sus maltrechos abdominales. Anoche, la organización todavía no había establecido el orden de las semifinales masculinas de hoy: la primera a las seis de la tarde hora española, y la segunda a las diez de la noche.

Nadal se enfrentará con Juan Martín del Potro. El argentino, gran servicio, buen pegador, el jugador con menos que perder en Nueva York, viene de derrotarle en Montreal. Es el penúltimo partido que le separa del título, el único que le falta para completar los cuatro torneos del Grand Slam.

«La cruda realidad es que no he pensado en ningún momento en ganar aquí. Disfrutaría más sin dolor abdominal. Pero es así. Por lo demás, es un placer estar aquí y pase lo que pase he hecho un buen torneo», considera el mallorquín, que reapareció hace un mes después de diez semanas sin competir.

«Del Potro es un tenista muy completo. Me ganó en Montreal hace poco. Eso está fresco. Saca ahora mejor que antes. Es muy grande, pero se mueve muy bien. Es uno de los jugadores más en forma», considera. Si Nadal ganase hoy -siempre que el tiempo permita disputarse la jornada con normalidad- mañana le esperaría la final (22.00), su tercer partido en tres días, con el vencedor del duelo entre Roger Federer y Novak Djokovic.