Los celestes disputan hoy contra el León en Ponferrada su primer amistoso del curso
Empieza el Breogán la tercera semana de entrenamientos, y hoy tiene ante sí la primera oportunidad de jugar un amistoso, el habitual de todos los años contra el León, en Ponferrada (El Toralín, 19.30 horas). Primera ocasión de ver los indicios de lo que busca Rubén Domínguez: su manera de jugar, de salir a la cancha. Él entrenador no oculta lo que quiere: «Un equipo lo más dinámico posible, tanto en defensa como en ataque, y que transmita agresividad».
Reconoce Domínguez que el partido de hoy «llega un poco pronto». El León sí estará algo más rodado, de hecho ya ha disputado varios partidos (uno contra el CAI). «Pero tampoco estarán a estas alturas mucho mejor que nosotros», explica. El equipo celeste aún está en construcción, en período de acoplar a todos los recién llegados. Y en este capítulo los desconocedores de la categoría, como es el caso de los norteamericanos, tienen más camino que recorrer. El técnico ve en ellos una gran receptividad «y unos buenos hábitos de trabajo». «Están realizando un gran esfuerzo para ponerse a punto. Poco a poco están acostumbrándose a nuestros métodos, como puede ser el trabajo con la técnica individual, algo que no estaban habituados a realizar», informa. Pero no ve en ellos un período de adaptación muy diferente «al que todos los jugadores necesitan».
Balance defensivo
Cuenta Domínguez que en los entrenamientos en esta primera parte de la pretemporada se están centrando en «el balance defensivo y en el contraataque». «De momento es lo que más estamos trabajando», indica. A ello se le añaden la «defensa en el uno contra uno, de las líneas de pase, la posición en el campo...». «Esas pequeñas cosas que se pueden ver con apenas dos semanas de entrenamientos», puntualiza.
En estos días en los que llegan los primeros partidos, esos que rompen la rutina del trabajo en el gimnasio y en la cancha, Domínguez busca la consecución de «esos objetivos que se transfieren al juego».
Esa parte de agresividad, de alto ritmo de juego se refleja en los entrenamientos. «Hay una importante parte sólo física, pero también le prestamos atención en el entrenamiento con balón», explica el entrenador.
Arnette
Un jugador que se adapta bien a esas premisas de juego físico es Arnette Lamar, el año pasado en el Estudiantes, y que para este curso pasará a ser un habitual del primer equipo celeste. De hecho, formará parte de la expedición que viajará a Ponferrada hoy. «Va a ser nuestra décima ficha», confirma Domínguez. «Está respondiendo a lo que le estamos pidiendo, trabajando muy concentrado, y va a dar un gran nivel en defensa. Está muy ilusionado», asegura.
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