Rafael Nadal se abonó al sufrimiento que invadió el recorrido, tanto de los españoles como de los aspirantes a la lucha por el éxito en el Abierto de EE.?UU., y ante un rival que nunca fue capaz de inquietarlo en los duelos precedentes, el alemán Nicolas Kiefer, tuvo que realizar un gasto extra para alcanzar la tercera ronda del último Grand Slam del curso (6-0, 3-6, 6-3 y 6-4). También sufrió Federer, quien se aseguró que, pase a lo que pase a partir de hoy, saldrá del Open de Estados Unidos como número uno del mundo. El suizo acabó superando al australiano en cuatro sets (4-6, 6-3, 7-5 y 6-3).
Rafael Nadal, aún irregular y sin excesivo brillo, necesitado de buenas sensaciones, se encontró en una situación similar a la de Andy Murray, quien le arrebató hace dos meses el número dos del mundo, y que cedió una manga al chileno Capdeville. O a la del argentino Juan Martín del Potro, que tuvo que salvar la amenaza de perder el primer set ante el austríaco Jurgen Melzer.
El encuentro de Nadal estuvo a medio camino. Le bastaron cuatro mangas, agotadas en tres horas, para atravesar la segunda ronda y empezar a pensar en el choque de dieciseisavos, frente a Nicolás Almagro. Tiene un panorama bastante claro hasta cuartos, donde la amenaza se llama Jo Wilfried Tsonga.
Arranque fulgurante
El ex número uno del mundo tuvo un comienzo fulgurante, pero su comodidad inicial partía más de las limitaciones de su rival que de las virtudes propias. La apariencia de trámite desapareció en la segunda manga. Nunca en los cuatro duelos precedentes Nicolas Kiefer había logrado ganar un set al español. Sus triunfos siempre fueron contundentes. Sin darse cuenta, su rival se metió en el partido. El alemán encontró en el servicio una solución y no desperdició su ocasión para igualar el encuentro. Fue un volver a empezar para Nadal, que tuvo que hurgar en el impulso adquirido por un rival extramotivado. Aunque sin brillantez, el español recuperó la solidez. Kiefer perdió la fe y dio aspecto de retirada ya en el cuarto set, a pesar de que intentó disimular su desconfianza.
Rafa Nadal, semifinalista el pasado año, alcanzó la tercera ronda con algunos aspectos de su juego por aclarar en el futuro inmediato, aunque enfrente estará Almagro, otro rival que, como Kiefer, nunca ha sido un problema para el ex número uno.
Ferrero y Almagro necesitaron cinco mangas para salir airosos de sus contiendas. David Ferrer e Iván Navarro quedaron eliminados.