Unas 6.000 personas acudieron ayer al entrenamiento celebrado en Riazor
La campeona de Europa quiere seguir avanzando hacia el Mundial en su primer partido oficial en la comunidad
La penúltima vez que España jugó en Riazor, Fernando Hierro debutó con la selección, estreno amenizado por una pitada continua, con la que se le recordaba una entrada a lo Van Damme sobre Fran en un partido copero. Corría 1989 y al público coruñés le llovieron injustificadas críticas. Aquel incidente es casi prehistoria. A Coruña está con España: el entrenamiento de ayer fue seguido por 6.000 personas (la selección belga incluida) y Riazor rozará hoy el lleno, si es que no lo alcanza. Ha pasado tanto tiempo que Villa aspira hoy, en el mismo escenario, a igualar precisamente a Hierro como segundo máximo goleador de la historia de la selección. Es uno de los ingredientes estadísticos de un partido al que España llega con los deberes casi hechos. Ha ganado sus seis encuentros de la fase de clasificación para el Mundial, así que un triunfo hoy y otro el miércoles (cuando se mide a Estonia en Mérida) serviría para sellar el pasaporte si los bosnios, segundos en la tabla, empatan o pierden con Armenia (hoy) o con Turquía (miércoles).
Once veces ha jugado España en Galicia (la primera en el campo de Coia en 1926), y siempre en partido amistoso. El debut oficial de la selección en la tierra de Luis Otero, Luis Suárez y Amancio se produce como campeona de Europa en Riazor, que aplaudirám, entre otros, a Xavi (como ya hizo en el último Dépor-Barça) y Capdevila (muy querido tras sus siete temporadas de blanquiazul). Diego López, tercer portero, es el único gallego de una lista que incluye también a un jugador con orígenes en la comunidad, Torres. El ariete del Liverpool formará dúo atacante con Villa. Por detrás regresa Senna, ausente por lesión en la Copa Confederaciones. En la portería, Casillas aspira a salir con buena cara de Riazor por primera vez en su carrera.
Bélgica, cuarta en el grupo con siete puntos en seis partidos, apura en A Coruña sus escasas opciones de clasificación. Nada tiene que ver con aquella excitante selección que fue finalista de la Eurocopa del 80 o con la que después alcanzó, a costa de España, las semifinales del Mundial 86, combinado en el que jugaba Vercauteren, hoy técnico interino a la espera de que llegue Advocaat. Basta decir que ocupa el puesto 68 en el ránking FIFA. Del Bosque ha destacado su joven y técnico mediocampo, en el que destacan Defour, que sonó este verano para el Real Madrid, y Fellaini. Cuenta además con varias bajas. Sus dos porteros se han caído de la lista, y en el marco debutará Gillet, del Bari. Tampoco estará, pues vio una roja en el anterior partido con su selección, Witsel, mejor jugador de la Liga belga del 2008 y protagonista en los últimos días por fracturarle la tibia y el peroné a un rival en un partido liguero.
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