Sufrió un golpe en el tobillo, pero confía en seguir mañana, como Domínguez, que tiene un corte en una pierna
02 sep 2009 . Actualizado a las 18:35 h.Y en Lieja llegó el apocalipsis. Una caída de proporciones bíblicas engulló al pelotón de la Vuelta. Perdió el equilibrio un ciclista del Vacansoleil y cayeron decenas de corredores como fichas de dominó. Nadie perdió tiempo, porque se produjo dentro de los últimos kilómetros, pero quedaron heridas de guerra. Ezequiel Mosquera fue el gran perjudicado de los aspirantes la podio. Se fue al suelo y se golpeó un tobillo y la cadera. Se levantó. David García le buscó una bicicleta del Xacobeo en el amasijo de metal. Cogió la de Gustavo César Veloso y le metió la cadena. Mosquera montó, pero el dolor en el pie izquierdo era insoportable. Cruzó la línea de meta sin dar pedales. Lo hacían por él García y David Herrero, que agarraron al teense para llevarlo a meta prácticamente en volandas. Hacía un rato que el alemán Andre Greipel, uno de los pocos que se salvaron del estropicio, había conquistado la etapa. El líder del Xacobeo descartaba después la fractura. Pero para conocer el alcance de su lesión tendrá que esperar.
En el aeropuerto, antes de volar a Reus para afrontar la jornada de descanso, Mosquera cojeaba y tenía el tobillo inflamado, pero podía mover el pie. El parón le vendrá bien para recuperarse y evaluar su tobillo. «Habrá que tomar antiinflamatorios y esperar. En esta situación más no se puede hacer», señaló el jefe de filas del Xacobeo. La carrera se reanudará mañana en Tarragona.
Siete corredores del equipo gallego probaron ayer el asfalto: Mosquera, David García, Gonzalo Rabuñal, Gustavo César Veloso, Serafín Martínez, Eduard Vorganov y Gustavo Domínguez. Este último sufrió un corte profundo en su pierna derecha y recibió seis puntos de aproximación después de llegar a España. Veloso, con molestias en un talón, también visitó el hospital. Las radiografías que le fueron realizadas no revelaron ninguna fractura, pero ayer el corredor no podía apoyar el pie debido al dolor. La continuidad de los dos corredores en esta Vuelta está en el aire. «A ver si entre el descanso y la etapa de Tarragona, que no es complicada, podemos recuperarnos», insistían ayer.
El líder, Fabian Cancellara, fue otra de las víctimas. Alejandro Valverde e Igor Antón también se cayeron, pero sin consecuencias. Se salvó la primerísima línea del gran grupo, el puñado de afortunados que optaron al triunfo. Después, cedieron los que querían un buen puesto, pero no para optar al esprint. Por eso fue un vía crucis para el Xacobeo.