En la agenda de David García y de Gustavo César Veloso aparecen señaladas etapas de la Vuelta a partir de la décima jornada. Terreno fértil para aventuras. García ya logró un triunfo el año pasado en Ponferrada. Veloso, que en el 2008 conquistó la Vuelta a Cataluña, también busca su «día de gloria».
Veloso es optimista: «Yo llego un poquito mejor que el año pasado, pero la carretera dictará sentencia. En Burgos tuve mejores sensaciones que en el 2008. Creo que estoy más fino, con 69 kilos, y el peso es mi handicap . Llegué a pesar 68 cuando acabé la Vuelta a Cataluña en la temporada pasada. A ver si llego a 67». Asegura que cualquier etapa de montaña sin final en alto es buena para la aventura.
García dice que su estado de forma «puede ser similar al de la temporada pasada a estas alturas». Insiste en que las oportunidades para Veloso y él llegarán de la décima jornada en adelante. «Los cazadores de etapas vemos los perfiles y sabemos cuándo hay opciones, afortunadamente no correrá Mark Cavendish, por lo que no sufriremos ese control férreo que ejerce el Columbia», señala.
El ciclista marinense, que este año consiguió un triunfo en la Vuelta a Turquía y se impuso en la Vuelta a la Rioja, destaca que es esta ocasión renunciará a conquistar un buen puesto en la general de la Vuelta a pesar de firmar buenas actuaciones en sus dos anteriores participaciones. En la pasada edición acabó en la posición 14.ª, pero García cree «que eso no vale para nada», por lo que prefiere «ganar una etapa y subir al podio».