Isinbayeva busca su tercer mundial y acercarse un centímetro más al cielo

M. Touriño

DEPORTES

Rusia, 26 años

PALMARéS

Juegos Olímpicos: 2 oros

Mundiales: 2 oros

Récord mundial: 26.17.53

CuÁndo salta

Final: Lunes 17 de agosto a las 18.35 horas

Isinbayeva afronta esta tarde (18.35 horas) la final de la pértiga para sumar su tercer oro mundialista consecutivo y para abordar su tentativa de vigésimo séptima plusmarca mundial sin gastar un gramo de energía. Un salto le bastó en la calificación. Llegó a la pista, ordenó colocar el listón en los 4,55 metros requeridos, superó el trámite y a descansar. El mejor camino para hacer algo grande el día más importante del año.

Porque Yelena tiene pendiente la exhibición de cada temporada al aire libre. Hizo doble plusmarca bajo techo en Donetsk en el tradicional arranque del curso y desde entonces se ha dedicado a ganar sin alardes, e incluso luce una derrota con empate técnico en Londres. La primera en seis años, pero que no pasa de un mero accidente sin más. Pero todavía le falta al menos un récord al aire libre, y ningún escenario mejor en este año post olímpico que el Mundial de Berlín.

Como siempre, la rusa será su única enemiga. Ni la polaca Anna Rogowska, quien le ganó en Londres y que también superó la fase de calificación con facilidad, ni la local Sicke Spiegelburg ni la brasileña Fabiana Muller están en disposición de intimidarle. Tan solo de jugarse un puesto de acompañante en el podio.

El reto del día para Yelena Isinbayeva no será el oro, que se supone, sino franquear el listón por encima de los 5,05 metros. Ya acumula dos temporadas bajo la rígida batuta de Vitaly Petrov, tiempo suficiente para que los cambios técnicos hayan sido asimilados por completo. Su nuevo entrenador ha fijado el techo de la zarina en 5,15, pero si Yelena mantiene su palabra de jubilarse en el 2013 necesita un pequeño acelerón en este año en blanco a techo descubierto.

Más razones

Porque además Isinbayeva, que llegó a la pértiga después de hacer sus pinitos en la gimnasia, es la atleta mejor pagada de todos los tiempos. A principios de temporada firmó un contrato mareante con la firma deportiva Li Ning que le reporta 5,2 millones de euros durante cinco temporadas. Otra buena razón para no marcharse con las manos vacías de Berlín.

El mundo está esperando su récord, el centímetro que cada año le acerca un poquito más al cielo y a las plusmarcas de su adorado Bubka.