Un Tour atípico que mantuvo vivo al heptacampeón

La Voz

DEPORTES

Hemos asistido a un Tour bastante atípico, aunque con un final previsible. El ciclismo español vuelve a estar en lo más alto de una gran vuelta con el triunfo de Alberto Contador.

Un recorrido extraño

No sé con qué intención se planteó la organización el recorrido de esta edición. Pero puede que el objetivo fuera no dejar a Lance Armstrong en juego en la primera semana para mantener la emoción y el morbo en la carrera. Si esa era su meta, acertaron al aligerar los Pirineos y reducir la batalla por la general. Pero al mismo tiempo propiciaron el desarrollo de un Tour bastante extraño, que solo fue bonito y espectacular en el último tercio de la carrera, porque la mayoría de las jornadas anteriores resultaron aburridas e invitaron a los espectadores a entregarse a la siesta.

El ambiente del Astana

Ha quedado patente que el ambiente el Astana tuvo que ser crispante a lo largo de toda la prueba. Una de las imágenes que nos deparó el desenlace de la carrera ayer fue totalmente reveladora. La bicicleta de Armstrong estaba en una caravana blanca del ciclista estadounidense y no en el autubús del Astana, como sería lógico.

Un mito en el podio

Antes de que comenzara esta grande boucle , yo era uno de los que creía que el corredor estadounidense podría alcanzar el podio en París. No me sorprende que haya rendido a un grandísimo nivel. Es admirable la fortaleza psicológica de Armstrong, capaz de regresar y de prepararse para volver a ocupar un lugar de honor en los Campos Elíseos con casi 38 años. Este resultado alimenta el mito.

El futuro

Con su nuevo equipo, Armstrong promete más guerra de cara al 2010 para hacer frente a Contador y a Andy Schleck. Sin embargo, pienso que en la próxima ronda francesa el americano no estará en condiciones de rendir como lo ha hecho en el actual. Será un año más para él y a Armstrong ya no puede pedírsele que progrese. El heptacampeón está diciendo que puede mejorar porque sabe que falló en algunos detalles de la preparación en su camino a este Tour. Mencionó que se entrenó en las montañas de Colorado y apuntó que poco tienen que ver con las europeas, pero él conoce perfectamente las cumbres francesas y venía de correr el Giro, ya se había rodado en alto. Pero es Armstrong y sabe vender muy bien su producto.