El agente del brasileño tiene previsto llegar hoy a A Coruña para reunirse con el presidente deportivista
14 jul 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Filipe se desespera. Aunque ayer acudió a la Ciudad Deportiva de Abegondo para iniciar la pretemporada como deportivista, el lateral se reconoce harto por su situación, y así lo expresa con palabras y gestos. En el entrenamiento de la tarde, solicitó permiso para no posar en una foto de grupo con sus compañeros y el cuerpo técnico. El club se lo concedió porque «él lo pidió y no es una imagen oficial», explicó un portavoz del Deportivo, que recordó que faltan por llegar bastantes jugadores. El lateral salió un rato después que el resto para regatear la imagen, en la que sí posó (y muy sonriente) Lafita, que se disputan el Zaragoza y el club coruñés. De los 24 que ayer empezaron a trabajar por la mañana solo faltaron en la foto de la tarde Filipe y Cristian, que se encontraba enfermo.
Tras el no posado, se le vio muy activo en el entrenamiento, pues participó como uno más en los ejercicios de ataque que dispuso Lotina.
No tuvo que trabajar tanto en la jornada matinal, que comenzó a las nueve de la mañana. Fue de los primeros en llevar a cabo las pruebas médicas y físicas establecidas por el cuerpo técnico. Saltó al campo con rostro serio e hizo estiramientos al lado de sus compañeros, aunque cuando estos comenzaron a correr a las órdenes del silbato de Eduardo Domínguez, Filipe se quedó al margen, sentado contra una valla. Con Lotina ya sobre el césped, el jugador se encaminó a los vestuarios. A las once ya había abandonado las instalaciones. Días atrás, el periódico catalán Sport atribuyó a Figer, uno de los agentes del jugador, una especie de amenaza, pues decía que, si se rompían las negociaciones con el Barça, el futbolista «podría acusarlo en los entrenamientos».
Por la mañana, el jugador reveló su estado en un breve intercambio de palabras con un cámara de televisión. «Estoy hasta los huevos de estar aquí», le dijo el cámara en las imágenes que emitió Telecinco en su informativo. «¿Cómo? Y yo», respondió Filipe con rostro abatido. Improvisadas respuestas al margen, el futbolista calla para la prensa. Tampoco iba a decir nada nuevo, pues ya ha quedado muy claro lo que piensa. Quiere irse al Barça porque es un grande y, además, cree que este fichaje le abriría las puertas de la selección brasileña.
Al club blanquiazul le está muy agradecido, pero ha recordado que lo pudo denunciar ante la AFE y no lo hizo. Todas sus sensaciones se las detalló a Lendoiro en una reunión la pasada semana. El Deportivo ha mostrado su disposición a negociar un traspaso, sin descartar que la fórmula fuese dinero y cedidos. Pero no tiene prisa, al contrario que el futbolista y que el Barça, porque Guardiola quiere tener a un nuevo lateral izquierdo el domingo, cuando se presenta el equipo culé.
El Deportivo ha recibido una oferta oficial de entre 8 y 9 millones de euros, que considera «insuficiente». Uno de los dos agente del jugador, José Carlos Lages, tiene previsto llegar hoy a A Coruña y su intención es negociar con Lendoiro esta noche. Sería su segundo encuentro.