«Me gustaría que se contase la verdad pero sin manchar el nombre del Celta», apunta el director general
Con el proceso concursal a punto de extinguirse en su primera fase, le corresponde al juez de lo Mercantil de Pontevedra abrir la pieza de las responsabilidades para declarar el concurso del Celta culpable o fortuito. Por tal motivo no cesan en sus funciones ninguno de los tres administradores concursales, que deben emitir un informe al respecto.
Pérez Bouzada indicó los pasos a seguir en la apertura de la sección sexta de la Ley Concursal: «Se abre la pieza de responsabilidad, eso es de oficio [por el voluminoso importe de la quita, en este caso de un 85%], nos darán traslado para que la administración concursal informe a las partes personadas y manifestemos nuestra opinión respecto a qué y en qué medida la insolvencia del club se ha generado o se ha visto agravada por alguna actuación del consejo de administración en su caso las personas involucradas en el club o en su situación financiera patrimonial y evidentemente tiene que demostrarse que hay una negligencia grave o una culpa o una actuación fraudulenta para que de esa pieza de responsabilidades se derive la declaración de concurso culpable».
Discreción
Todo apunta que el asunto irá para largo y que se llevará con total discreción. Desde el Celta se dijo en su día que la decisión de depurar responsabilidades correspondía al juez y Carlos Mouriño volvió a hacer referencia en el mismo sentido en el día de ayer: «Eso corresponde exclusivamente al informe que hagan los administradores concursales y al dictamen del juez».
No obstante, su director general fue un poco más allá: «El informe concursal es contundente ya que habla de la culpabilidad, el juez decidirá ahora si es culposo o fortuito. Se ha producido una huída hacia adelante como ya dijeron los administradores. Por un lado me gustaría que se contase la verdad y por otro que se manchase en la menor medida el nombre del Celta. No estoy diciendo que se pase la hoja, pero que no se manche más el nombre de la entidad».
El informe concursal en el que se apoya Antonio Chaves resultó demoledor en su día para el anterior consejo de administración, al que se responsabiliza directamente del desfase contable aludiendo a «prácticas tergiversadoras» en los balances.
De hecho en su juicio sobre las cuentas, detallaban en noviembre del 2008 que las cuentas entre los ejercicios 2002/03 y 2005/06 «no reflejan la imagen fiel del patrimonio y de los resultados obtenidos por la sociedad, y se han confeccionado con la finalidad de enmascarar una situación financiera muy agobiante, así como la obligación legal de disolución». Este capítulo habla de las actas de Hacienda impagadas por valor de 18 millones y de las «revalorizaciones» en los derechos de los jugadores por importe de 12 millones «inadmisible de acuerdo con los criterios contables imperativos». Recuerda que una parte de las anomalías eran consideradas por salvedades en los informes de los auditores de la época.
En breve los contactos recibirán en su correo electrónico un enlace a la noticia
Gracias por usar nuestros servicios
Revise sus datos y vuelva a intentarlo
Si se vuelve a producir un error, es posible que el servicio está momentáneamente no disponible. Inténtelo más tarde.
Disculpe las molestias. Gracias por usar nuestros servicios