Para ayer estaba prevista la firma de un documento notarial en el cual el Obradoiro reconocía la deuda histórica que mantiene con varios jugadores y personal del club (por un importe conjunto de unos 300.000 euros). Ambas partes aceptaban diferir el pago a seis meses vista. Pepe Martínez, secretario del Obradoiro, explica que cuando todo quedaba solo pendiente de la rúbrica, la representación de los acreedores llamó al club para indicar que, por una cuestión formal, ese documento notarial no se podía tramitar. Y proponía una alternativa, mediante un acto de conciliación. Pero los abogados del Obradoiro no vieron clara este otro planteamiento, de manera que el proceso queda en modo de espera, pendiente de que se desbloquee. No hay diferencias sobre la cuantía de la deuda y los plazos, pero falta encontrar la fórmula para plasmarla.