El Dépor está a punto de hacer su fichaje más llamativo del verano. En los próximos días el fabrilista Iván Pérez firmará un contrato aficionado hasta el 31 de agosto para hacer la pretemporada con el primer equipo. En una improvisada Operación Triunfo, el mediapunta se enfrentará a mes y medio de entrenamientos y amistosos durante los que tratará de convencer a Lotina de que tiene un hueco en su plantilla.
El canterano, que cumplirá 24 años en noviembre, ya se entrenó durante las últimas semanas antes del final de Liga con el Dépor y el entrenador le manifestó su deseo de seguir atento su evolución. «Termino mi vinculación actual el 30 de junio y la primera intención del club era hacerme un nuevo contrato aficionado por un año, pero creo que eso no sería adecuado. Prefiero elegir después de la pretemporada lo que más me convenga, así que propuse firmar uno por dos meses. Les pareció muy bien y solo estamos esperando a que nos avisen del club para firmarlo», explica.
Iván Pérez reconoce que, si no es capaz de convencer a Lotina de sus cualidades, se arriesga a encontrarse el 31 de agosto sin equipo, cuando en este momento tendría ofertas para jugar en Segunda B (su nombre sonó con fuerza para reforzar al Racing de Ferrol), pero asume este contrato por dos meses como un reto. «Es una oportunidad muy bonita, de las que se presentan una sola vez en la vida. Saber que, si triunfas, la Primera División te está esperando y que, si no, al menos habrás crecido como futbolista y como persona y sabrás dónde está tu límite», asegura.
Un reto
«Quien no se arriesga no progresa», añade el jugador, quien sostiene que, en su opinión, la vinculación que firmará hasta el 31 de agosto no perjudica ni a él ni al Deportivo. «Creo que es beneficioso para todos: si me quedo, genial; si prefieren hacerme un contrato profesional y que me marche cedido, será porque es bueno para los dos; y si no, habrá sido una experiencia muy importante para mí», asegura el fabrilista antes de apuntar que la firma del nuevo contrato se producirá en los próximos días: «Estoy pendiente de que me llamen, pero hasta el 30 de junio aún tengo tiempo».
El equipo coruñés puede encontrar en Iván Pérez un inesperado recambio a la marcha de Verdú. El jugador compostelano acaba de completar una temporada de campanillas en el Fabril, amargada por el fallecimiento de su padre futbolístico, el histórico capitán del Dépor José Luis Vara, quien le dio su primera oportunidad en el Laracha al terminar su etapa juvenil y al que se sentía muy unido. Pese al descenso del filial a Tercera División marcó ocho goles y dio 16 asistencias, por lo que participó en más de la mitad de los tantos de su equipo, que se quedó en 40. El canterano se destacó como el mejor socio de Lassad hasta que el delantero subió al primer equipo. Ahora están en disposición de reencontrarse.