El árbitro del Eirís-Imperátor refleja en el acta que recibió tortazos y un cabezazo, y que fue zarandeado y amenazado
DEPORTES
Los sucesos derivados del bronco partido entre el Eirís y el Imperátor de Segunda Autonómica celebrado en A Grela el pasado domingo siguen generando controversia entre las partes. El árbitro del encuentro, Pablo Patricio Blanco (de 17 años), describió en el anexo del acta enviado anteayer una serie de agresiones hacia su persona por parte de miembros del Eirís que el club coruñés está dispuesto a desmentir o, cuando menos, matizar.
El partido se suspendió cuando el Eirís iba venciendo por 2-1 al Imperátor y sufrió la expulsión de cinco de sus jugadores más el entrenador. Después, un tumulto en el que presuntamente participaron miembros del Eirís, terminó con una llamada a la Policía Nacional y una visita del árbitro a un centro médico. El colegiado se sometió posteriormente a los exámenes de la mutualidad y se le prescribió el uso de un collarín y diez días de baja médica.
Además, remitió un anexo al acta del partido en el que relata el motivo de las amonestaciones y expulsiones del encuentro y lo sucedido después de la suspensión del mismo. En este último apartado, recoge que recibió varios «golpes con la mano abierta en la cara» procedentes de diversas personas, golpes «con ambas manos en la espalda», «agarrones en el cuello, zarandeos, golpes en la nuca» e incluso un «cabezazo en la parte derecha de la cabeza», además de insultos y amenazas.
Ayuda del Imperátor
También asegura que fue acompañado hasta su domicilio por la fuerza pública y que los jugadores del Imperátor velaron «en todo momento» por su «integridad física», además de meterlo en el vestuario.
Fuentes del Eirís, por su parte, aseguran que remitirán hoy un escrito al Comité de Competición en el que presentarán alegaciones al acta aduciendo incorrecciones en el señalamiento de las expulsiones y en el tiempo de descuento del partido. Además, se quejan del desigual reparto de tarjetas y califican la redacción del acta de partidista. Además, piden que se esclarezca la identidad de los presuntos agresores y el grado de la agresión. Por ello, solicitarán un careo con el árbitro y la presencia de testigos.
Con todo, insisten en la condena de los hechos acontecidos y en la repudia de la violencia en los campos de fútbol.
El Comité de Competición podría pronunciarse en breve acerca de estos hechos.