Lendoiro y César Martín estaban ayer citados a la una de la tarde en el Juzgado de lo Social número 4 de A Coruña para declarar ante Milagritos Belso Samper, titular de este, con relación a la reclamación que el futbolista hace al club de 252.000 euros en concepto de derechos de imagen de la temporada 2005-2006 y la mitad de la 2004-2005. Solo acudió el futbolista, que se mantuvo firme en su demanda, a pesar de que el abogado del Deportivo, Miguel Taboada, trató de evitar el juicio alegando un pacto con el ex representante de César, Iñaki Urquijo, horas antes de la celebración de este.
Mientras César aguardaba a la puerta de la sala de vistas acompañado por su esposa, su suegro y su abogado, Ignacio Álvarez-Buylla, el Deportivo cerraba un acuerdo con Iñaki Urquijo. Este es, según el letrado que defiende al futbolista, el propietario de Inversiones Belprix, la empresa que tenía los derechos de imagen del deportista. Minutos después llegaba al juzgado un fax firmado por el agente FIFA en el que anunciaba que Belprix (hasta el momento codemandante del Deportivo) se retiraba del juicio fruto del acuerdo extrajudicial alcanzado.
Álvarez-Buylla, que acudía representando a César y a Inversiones Belprix, mostró su asombro ante la jueza y aseguró desconocer dicho acuerdo pese al cual anunció que César Martín mantenía su demanda. Exigió el abogado asturiano que la otra parte demostrara que había pagado los 252.000 euros reclamados y que eso no se trataba de una estrategia tramada entre el representante y el club.
«Estoy seguro de que no hay pago. El señor Urquijo, ahora mismo, es más amigo del Deportivo, con el que ha tenido más negocios, que de mi representado, que ahora tiene otro agente y no mantiene muy buena relación con él», expresó ante la magistrada.
Por este motivo, el demandante solicitó una nueva vista en la que deberá comparecer Iñaki Urquijo para ratificar el escrito enviado ayer y presentar pruebas de que cobró ese dinero. La jueza determinó una nueva fecha para que comparezca el agente, que ayer por la tarde manifestó a La Voz su sorpresa por «la celebración de un juicio sin sentido, porque ya existe un acuerdo entre la empresa y el Deportivo». Según argumentó, el club se comprometió a abonar los 252.000 euros reclamados mediante unos pagarés. «En dos años estará todo pagado», comentó.
Por su parte, el abogado de César sostiene que, independientemente de que se haya retirado del juicio la empresa, «como lo que se reclama es una parte del salario, cualquier acuerdo con Belprix no está legitimado sin contar con el jugador».