Los representantes jurídicos del jugador pretenden cambiar la calificación concursal de 375.000 euros
13 mar 2009 . Actualizado a las 02:59 h.Pasan los meses y el proceso concursal del Celta parece haberse estancado en dos vías diferentes: la negociación con Hacienda y la resolución de las impugnaciones al informe concursal.
En el primer apartado, las diferencias entre las partes están en el pago de los intereses por los veinte millones de euros de deuda. En la segunda cuestión, de las ocho impugnaciones que se realizaron, quedan pendientes de resolución las dos con las cantidades más importantes: el medio millón de Seragua y 375.000 euros, según la versión del Celta, que reclama en nombre de Diego Placente la empresa propietaria de los derechos económicos del argentino, Play International B.V.
Esta cantidad está incluida dentro del montante de los dos millones de euros que el Celta le adeuda a dicha agencia tras una resolución del Tribunal Arbitral del Deporte (TAS), máximo organismo jurídico del deporte internacional, que le dio la razón al futbolista argentino en una reclamación sobre las cantidades que se habían pactado en el momento de su fichaje por el Celta.
La impugnación se centra en la calificación de la deuda que emitió el informe concursal sobre la cantidad mencionada, que corresponde a la parte del salario percibido por el jugador. Esa cantidad ha sido incluida como deuda subordinada, y el gabinete jurídico encargado de llevar los asuntos de Placente en España estima que debería formar parte de los créditos ordinarios.
La diferencia entre ambos está básicamente en la rapidez en el pago. Los dos tipos de créditos deben aceptar la misma quita y espera que se pacte en su momento en el convenio de acreedores, que todo apunta a que será los máximos que contempla la ley de un cincuenta por ciento de quita, o reducción de la deuda, y cinco años de espera, o tiempo para pagar. Los acreedores ordinarios cobrarán antes las cantidades adeudadas que los subordinados, según está estipulado en la Ley Concursal.
Los representantes de Placente no se han puesto en contacto con el Celta para tratar de llegar a algún tipo de acuerdo, y en el club vigués tampoco tienen ningún interés en llegar en entablar alguna negociación que permitiese acelerar el proceso. La calificación de la deuda es algo que debe resolver el juez, y por tanto mientras no se produzca la vista judicial no habrá resolución a esta impugnación, ni tampoco a la de Seragua, con la que tampoco se ha producido ninguna negociación por parte del club.
Las fechas no están concretadas, dependerá de la agenda del juez de lo mercantil. Las diferencias entre los administradores y el punto de vista de los representantes legales del futbolista está en que el ordenamiento jurídico español no reconoce como salario lo que declara el tribunal deportivo. Existe por tanto una ambigüedad en la interpretación de los conceptos.
En la situación actual, con los diferentes frentes abiertos, la convocatoria de la junta de acreedores para cerrar el proceso concursal podría retrasarse más allá de junio.