El pago de los intereses de los 20 millones de deuda privilegiada, motivo del desencuentro con Hacienda
VIGO
Los intereses de los 20 millones de deuda privilegiada son el motivo del desencuentro entre el Celta y Hacienda en el proceso concursal. Las dos entidades mantienen un tira y afloja que en la cuenta de resultados puede suponer la nada desdeñable cantidad de cinco millones de euros.
El motivo, que un 5% de interés sobre esa cantidad a cinco años, que es el plazo máximo estipulado dentro de la Ley Concursal, significaría que el equipo vigués podría tener que pagar un millón de euros de intereses por año, lo que unido a la parte proporcional de los 20 millones y el resto de los intereses podría disparar la cantidad a un escenario que no aparecía previsto en la hoja de ruta celeste.
Lo que no está en negociación son los 13 millones de la deuda subordinada y ordinaria. Ese dinero se someterá a la misma quita que el resto de los acreedores una vez que exista acuerdo tras la constitución de la junta de acreedores. En estos 13 millones aparecen los intereses de estos años por impago, las actas por sanción y las costas derivadas de los procesos anteriores.
En un principio el club pensaba que podía resolver la negociación con Hacienda a lo largo del mes de febrero, pero el asunto se fue enquistando. Primero por un baile de ventanillas (negociaciones con la Agencia Tributaria en Vigo, A Coruña y Madrid) y más tarde por las diferencias en los intereses del principal de la deuda, un asunto con el que parecía no contar el club.
No obstante, todo apunta a que las posturas están cada vez más próximas y que el acuerdo podría anunciarse en poco tiempo. En teoría es la última negociación antes de proceder a convocar la junta de accionistas extraordinaria y proponer la creación de la junta de acreedores en el juzgado de lo Mercantil, circunstancia que no será posible sin que antes se resuelvan todas las impugnaciones que están pendientes.