Cuando un expediente de regulación de empleo (ERE) planea sobre las cabezas de los empleados del Celta llama la atención que el club haya incrementado en un 63% el gasto de su personal no deportivo, en el que se incluyen el medio centenar de asalariados que no forman parte de la plantilla deportiva.
La clave para que se haya producido este incremento tan grande justo después de que el equipo haya descendido a Segunda División solo puede encontrarse en los sueldos de los altos ejecutivos, porque la mayoría del personal administrativo no tiene unos emolumentos tan grandes como para que la sociedad haya pasado de gastarse poco más de un millón de euros en la temporada 2006-2007, la última del Celta en Primera División y la primera de Carlos Mouriño como presidente céltico, a más de un millón setecientos mil de la última campaña, ya en Segunda División.
En este período se han incrementado ligeramente el número de trabajadores asalariados del club, pero hubo cambios especialmente en los principales cargos ejecutivos, entre los que se incluyen el director deportivo y el director general de la entidad, los dos ejecutivos con los sueldos más elevados.
En el verano del 2007 el Celta prescindía del anterior director deportivo, Félix Carnero, y en su lugar contrató por cuatro temporada a Ramón Martínez, que había sido director deportivo del Real Madrid durante varias temporadas. También a finales de ese año cesaba en sus funciones Xabier Martínez Cobas, que había sido director general durante el primer año y medio de mandato de Carlos Mouriño. Su sustituto fue Antonio Chaves, que hasta ese momento ocupaba un cargo destacado en el despacho de asesores jurídicos Garrigues. Son algunos de los casos que más influencia tienen en que los gastos de personal no deportivo del Celta se hayan incrementado este último año en 648.000 euros. También hubo cambios en la dirección financiera del club con el fichaje de María José Hervón.
Se mantiene el presupuesto
Las cifras para el ejercicio en curso, que se cierra el próximo 30 de junio no se sabrán hasta la próxima junta general ordinario de accionistas, pero por el presupuesto elaborado por el club se deduce que la partida destinada a pagar al personal no deportivo apenas va a sufrir variaciones, pues está previsto que sea de 1.606.529, lo que suponen ciento sesenta y dos mil euros menos que la pasada campaña.
En cambio en los gastos de la plantilla deportivo sí que ha habido serios ajustes, y el club ha pasado de gastarse más de quince millones de euros a cerca de siete millones previstos para esta temporada. Ha habido casos de futbolistas que han accedido a rebajarse su ficha hasta en un cuarenta por ciento, además de otros que han perdonado cantidades importantes para quedar libres.
Lo cierto es que el Celta tiene serios problemas de liquidez a pesar de encontrarse en pleno proceso concursal, lo que paraliza el pago de las deudas contraídas antes del mes de julio pasado, y sin la aportación personal del presidente Carlos Mouriño el club sería incapaz de afrontar sus gastos del día a día. Todo apunta a que será necesario seguir reduciendo gastos.