Bodipo asume que será baja al menos durante un mes

Enviado especial

DEPORTES

La peor noticia para el Deportivo fue la lesión de Bodipo, que sufre una rotura en la parte posterior del muslo de su pierna izquierda. Aunque el alcance exacto de la lesión se conocerá «en 48 horas», el delantero avanzó ayer que estará «entre un mes y un mes y medio de baja».

Explicó así la acción en la que se lesionó: «Me estiré demasiado para llegar a un balón al que creía que no llegaría Cannavaro. Sentí un medio crujido fuerte y enseguida supe que no podría continuar y que sería baja durante varios partidos».

Además, el percance llegó «en un momento en el que teníamos el partido controlado, y estaba viendo que le podíamos hacer daño al Madrid con algún pase de Valerón o Verdú. Yo estaba confiado en que iba a meter para dentro una pelotita». A punto estuvo de anotar en una acción, a pase del Flaco: «Me tiré con todo, pero no llegué por milímetros». Para el andaluz, la lesión llega en un «mal momento», pues se encontraba «con confianza». «Pero estas son las cosas que tiene el fútbol y hay que aceptarlas», dijo antes de abandonar el Bernabéu apoyado en un par de muletas.

Sabor amargo

El guardameta Gustavo Munúa quedó satisfecho por su actuación, pero «con el sabor amargo del gol, pues era saque de meta para nosotros y no córner a favor del Madrid». El meta uruguayo aseguró que fue un jugador blanco («no sé si Raúl o Robben», dijo) el que lanzó el balón fuera en una pugna con Manuel Pablo. Más allá de esa acción, cree que «se pudo sacar algo más, porque en el segundo tiempo jugamos bien». Es más, considera que si el Deportivo llega a empatar «seguramente habríamos ganado, pues ellos se habrían ido para arriba y los habríamos sorprendido a la contra». Pese a la larga inactividad, se sintió «muy cómodo» sobre el césped del Bernabéu.

Por su parte, el mediocampista Antonio Tomás dijo que el Dépor «mereció más». «Hemos intentado jugar al fútbol y hemos estado agresivos, pero en la primera mitad ellos han llegado con claridad una vez y para dentro», lamentó el cántabro.