El Celta va lanzado hacia arriba como un cohete hasta el punto de que el próximo sábado tiene la oportunidad de encadenar la mejor racha de victorias en Segunda División desde que comenzó la temporada. Ningún otro equipo de la categoría ha conseguido hasta la fecha sumar cuatro triunfos consecutivos. Para hacerlo, los de Pepe Murcia solo tienen que vencer en Balaídos al colista, el Sevilla Atlético.
Ningún otro equipo tiene la oportunidad de hacerlo en la próxima jornada, ya que tras los resultados de este fin de semana, el único equipo que ha ganado los tres últimos encuentros es el vigués. Ayer podían haberse adelantado al Celta el Nàstic de Tarragona y el Tenerife si hubiesen vencido en sus compromisos, ya que venían de encadenar tres victorias, pero ambos pincharon a domicilio: el Tenerife en Xerez y los catalanes en Castellón.
Otros cuatro clubes tuvieron la ocasión también de alcanzar una racha tan positiva como la que tiene al alcance el conjunto céltico, pero la desperdiciaron en diferentes jornadas. Estos fueron el Salamanca, en dos ocasiones, el Zaragoza, el Xerez y Las Palmas. El último equipo en lograrlo fue el Nàstic a final de la pasada campaña.
En esta categoría, en la que la igualdad es máxima (solo cinco puntos separan al tercero de decimotercero), sumar de tres en tres te da un impulso tremendo hacia arriba.
Y el equipo que visita Balaídos el próximo sábado, el Sevilla Atlético, solo ha sumado dos puntos en los nueve partidos que ha disputado fuera de casa, por lo que a priori parece el rival propicio para seguir escalando posiciones.
El meta Notario admite que los resultados ayudan a que el equipo se encuentre más cómodo en cada partido que pasa: «La moral la tenemos siempre por arriba. Hemos perdido solo un partido de los últimos quince. Con trabajo, con esfuerzo y con mucha ilusión vamos a tratar de seguir así para ver si podemos llegar arriba», indicó.
Hacía cuatro años
La última vez que el Celta encadenó cuatro victorias seguidas fue en la temporada del anterior ascenso, con Fernando Vázquez, hace cuatro años. Fue precisamente esa racha, que empezó en la primera jornada de la segunda vuelta, la que le llevó a meterse entre los tres primeros. Pasó en esas cuatro jornadas del quinto al segundo puesto. Y no quedó ahí, pues el equipo siguió sumando y alcanzó hasta siete triunfos consecutivos (Almería, Nàstic, Sporting, Recreativo, Murcia, Alavés y Racing de Ferrol), con lo que llegó al liderato y ya no abandonaría hasta el final los puestos de ascenso.
Se puede establecer cierto paralelismo entre esta campaña y aquella, pues también los celestes habían empezado dubitativos, con Vázquez al borde de la destitución, y a mitad de temporada acabaron por engancharse a la zona noble.
Aunque también el año pasado por estas fechas el Celta estaba a tiro de la tercera plaza y después llegó el bajón. Por tanto al final tienen razón los que recurren al tópico de que hay que ir partido a partido. Lo más difícil no es llegar, sino mantenerse. Y el Celta aún no ha llegado. La remontada que lleva era complicada y nadie se la esperaba después de las tres primeras jornadas, pero todavía es insuficiente. El camino es largo.