El asturiano asegura que tiene la intención de luchar por el título la próxima temporada y cree que el Mundial 2009 estará igualado debido a las nuevas normas
15 dic 2008 . Actualizado a las 11:38 h.Fernando Alonso ha puesto candado al 2008. El piloto asturiano realizó sus últimos ensayos del año en el circuito de Jerez de la Frontera el pasado jueves. No acudirá a las pruebas de Portugal del 15 al 17 de diciembre debido a que Renault agotó ya los 300 juegos de ruedas disponibles para los ensayos fuera de las carreras. Pero Alonso trabajó a destajo en el trazado jerezano para dejar a sus ingenieros las directrices de cara a los reglajes de las suspensiones en el R29. Todo con un claro objetivo, luchar por el título en el próximo campeonato.
-¿Se ha quitado el mono después de las ganas que tenía de subirse al coche?
-Después de un tiempo de inactividad, siempre tienes muchas ganas de subirte al coche y entrar de nuevo en acción. Fueron ensayos importantes, ya que pudimos hacer todo el trabajo previsto, especialmente probar con los neumáticos lisos para ver cómo se comportan, y hacer kilómetros con el motor, buscar el mejor rendimiento para las salidas. Queremos más fiabilidad, que este año va a ser muy importante, pero las verdaderas pruebas no llegarán hasta el mes de enero, ya con el coche nuevo.
-Esta temporada el campeonato empieza bastante más tarde, el 29 de marzo. ¿Eso cambia el planteamiento de las pruebas de invierno?
-Cambia muchas cosas. Se puede trabajar mucho más tarde y llegar a Australia con un coche más afinado. Nosotros arrancaremos con el coche nuevo el 20 de enero y habrá casi dos meses de trabajo por delante para mejorar. El coche que estrenemos y el que llegue a Australia pueden ser muy diferentes.
-¿Los ingenieros se copiarán entre sí?
-Este año sí que puede haber ingenieros que cojan ideas de otros coches, y que les dé tiempo de aplicar alguna. Por ello, presentar el coche muy pronto tampoco conduce a nada. Es mejor salir con un monoplaza lo más perfeccionado posible aunque sea más tarde. El objetivo es poder disponer el día 20 de un coche competitivo.
-Este año vuelven los neumáticos lisos. ¿Hay mucha diferencia con los neumáticos rayados?
-Sí, pero con la aerodinámica reducida que llevamos, al final el conjunto del coche se parece mucho al de esta temporada. Los neumáticos agarran mucho más, pero tenemos mucha menos carga aerodinámica. Con los neumáticos lisos ganas tres segundos por vuelta, y con menos aerodinámica pierdes dos, o sea que los coches serán algo más rápidos. Lo importante es sacar el máximo rendimiento a las ruedas y adaptarse lo antes posible a ellas. Se agarran mucho y se desgastan también con facilidad, así que el tipo de pilotaje y la adaptación a las ruedas, especialmente las delanteras, será básico.
-¿Cree que estarán más igualadas las fuerzas con las nuevas limitaciones?
-Cuanto más se limitan las cosas que se pueden utilizar y el desarrollo, más se iguala todo. Este año, con la centralita y el neumático únicos, ya se ha visto un campeonato más reñido. Y el año que viene, las nuevas normas igualarán más el Mundial, todos partimos de cero. El equipo que se adapte mejor a las nuevas reglas, a la aerodinámica, al KERS y a los slicks partirá con ventaja. Porque el piloto siempre es una parte importante, pero no decisiva. Al final, la máquina marca la diferencia. A ver si hay más escuderías que puedan luchar por la victoria.
-¿La nueva reglamentación provocará que haya más espectáculo?
-No sé si mejorará el espectáculo, pero espero que sí, ya que se están haciendo muchos esfuerzos para ello. Va a ser complicado que haya más adelantamientos. Los coches están al límite de las leyes físicas. Hay poco margen en ese sentido, y contra la física no se puede hacer nada. Un monoplaza tiene dos metros de ancho, no es como una moto que puede permitir varias trayectorias. Además, hay circuitos en los que, aunque haya más espacio, la pista está tan sucia fuera de la trazada que es imposible intentar algo arriesgado.
-¿El objetivo será el Mundial?
-Sí, solo el título.