Las dos sentencias desestimatorias que ha obtenido Coque Fontenla en su lucha con el Teucro no han aplacado sus ansias por seguir adelante. El jugador no cierra la puerta a un posible acuerdo que acabe con el conflicto entre las partes, pero asegura que no está dispuesto a irse de la entidad a cualquier precio.
«Las cosas están exactamente igual que el lunes y no hay ninguna razón para valorar ofertas pasadas porque la situación no la veo mal. La última oferta que me hicieron fue de algo más de 24.000 euros, que es una forma de engañar a la gente. Tratan de disfrazar la jugada. Ellos no me ofrecieron eso porque si se resta lo que me deben probablemente la cantidad no llegaría ni a los 15.000», explica.
«La primera oferta, de 20.000 euros, fue la más alta hasta ahora porque llegó el primer día de entrenamiento y solo me debían unos 4.000. Por lo tanto, percibiría sobre 16.000. Con esto quiero decir que las propuestas me las pienso porque es mi trabajo y mi vida, pero nunca me han ofrecido más del 20% que tenía que cobrar, entre lo que me adeudaban y lo que restaba de contrato. Y para mí eso es insuficiente», destaca.
En una línea similar añade que «ellos dicen que tengo que ceder, pero para mí eso no significa llegar a un acuerdo por el 20% de lo que pone mi contrato. Si me quedo aquí el Teucro tendrá que pagarme el 100% sí o sí. Deben darse cuenta de que también tienen que ceder. Hay que llegar a un término medio. Valoraré una oferta que no beneficie ni perjudique a mí o al club».
Y una vez más vuelve a recalcar que el tiempo juega en contra del Teucro. «Lo que hoy son 15.000 euros en un mes será eso y un poco más porque, tanto si me pagan la mensualidad como si me la deben, yo ya he cobrado más. Dentro de un año a lo mejor ya he percibido otros seis meses y me adeudan otros tantos», manifiesta el extremo pontevedrés, quien aclara que «en ese caso negociaré una cantidad más pequeña. Trataremos de llegar a un término medio pero ya habré cobrado mucho más. Se están perjudicando ellos mismos y lo único que van a conseguir es que esté aquí hasta el 30 de junio y que el Teucro me esté pagando por comer pipas en la grada».
Asimismo, entiende que la directiva del club pontevedrés «trata de engañar a la opinión pública diciendo que quiero hundir al Teucro, pero eso no es cierto. No quiero hacerle daño al club, ni a Pillo, ni a Evaristo, ni a Puga, ni a nadie. Solo estoy defendiendo lo mío».
En cuanto a las cantidades pendientes de cobro asegura que «me deben cuatro meses y el 75% del quinto. Ahora mismo, no tengo ni idea del dinero que puede suponer eso. Unos 10.000 o 11.000 euros... No lo sé».
Finalmente se refirió a la sentencia. «Tengo que acatarla, pero sigo pensando que lo que he vivido hasta ahora, lo que sigo viviendo y lo que me falta por vivir en el club no es correcto ni justo. No estoy teniendo los mismos derechos ni se me trata igual que a los demás».