El balance numérico del Lobelle a estas alturas de temporada es satisfactorio. A falta de cinco jornadas para que concluya la primera vuelta, suma dos puntos más que la pasada campaña, pero hay que tener en cuenta que entonces se disputaban quince encuentros y ahora son catorce, debido a la retirada del Móstoles. Por contra, también cabe sopesar que hace un año ya había dejado atrás en el calendario a los dos trasatlánticos, el Interviú y ElPozo Murcia. Y ahora todavía deberá medir fuerzas con los madrileños y los murcianos.
Más allá de cifras y comparaciones, lo cierto es que al conjunto santiagués se le escapó este fin de semana una ocasión de oro para dejar casi atada la clasificación para la Copa de España. De haber ganado en Manacor tendría actualmente diecinueve puntos en la clasificación. Con 22 puntos suele ser suficiente para visar el pasaporte y esta temporada quizás baste con algo menos de bagaje, habida cuenta que hay un equipo menos en la Liga.
En Manacor le sucedió al Lobelle algo similar a lo que le aconteció en Cartagena: pagó las consecuencias de un primer tiempo funesto. Después lo intentó y arriesgó, y estuvo cerca de firmar la remontada, pero había cedido demasiado terreno.
Ahora el equipo trata de olvidar el traspiés en tierras insulares y prepara a fondo la visita del Inter Movistar, el domingo a las 13 horas.
Vuelve Alemao
A expensas de lo que pueda suceder durante la semana, Tomás de Dios podrá contar con toda la plantilla y todo apunta a que la gran novedad será la vuelta de Alemao a la convocatoria.
El ala hispanobrasileño ya tenía el alta para viajar a Manacor, pero el entrenador, como hiciese con ocasión de la visita a Torrejón para jugar ante el Carnicer, optó por dejarlo fuera de la lista, toda vez que salía de una lesión y se había perdido algunas de las sesiones de trabajo de la semana.
El Lobelle, que se mantiene invicto como local esta temporada, intentará mantener esa condición ante el representante español en la fase final de la Liga de Campeones.