Se precipitó desde una altura de unos cinco metros, en el descenso del Agnel, en los Alpes, y se fracturó el húmero
21 jul 2008 . Actualizado a las 11:12 h.Descendía el grueso del Tour el alto de Agnel, cuando al pelotón se le paró el pulso. Kilómetro 65 de etapa. Los ciclistas se frenaron. Parecían avanzar a cámara lenta. Habían dejado atrás una bicicleta, huérfana, en la cuneta. Y unos cinco metros más abajo, en la otra cara de la herradura de la carretera mojada, un corredor tumbado. Era Óscar Pereiro. El único ganador del Tour en carrera. Entonces todos desconocían las consecuencias de una caída brutal. La duda aplastaba a los ciclistas. Los Schleck gesticulaban tratando de escenificar lo sucedido. Por delante, la fuga, ajena al drama, aumentaba en seis minutos su ventaja. Poco después la organización del Tour difundía que el gallego se había roto el fémur y que estaba inconsciente. Reinaba la confusión. Y el acongojo. Finalmente, se anunciaba que Pereiro sufría alguna fractura, pero que no revestía gravedad. Y el pelotón retomó su ritmo. Mientras, Pereiro fue trasladado al Hospital de Cuneo. Sufre una fractura del húmero izquierdo. Una rotura limpia, pero con desplazamiento y afectación de nervios y vasos sanguíneos. Según su equipo, lo más probable es que sea intervenido y esté unos dos meses de baja.
José Luis Jaimerena, uno de los directores deportivos del Caisse d'Epargne, explicó los detalles de la caída: «Se le fue la rueda delantera, intentó corregir, pero no tenía hueco y se fue recto contra la valla, saltando por encima de ella. Se cayó a plomo boca arriba, tal y como está en las fotografías. Incluso se le rompió el casco». «Todos lo vieron y se quedaron helados. Antes de tomar una herradura, Óscar perdió el equilibrio y saltó por los aires. Se despistó y eso le costó el abandono», dijo Eusebio Unzué.
Todos los corredores del Caisse d'Epargne, excepto Alejandro Valverde y David Arroyo, se detuvieron para acompañar a Pereiro y ver si podía reincorporarse al pelotón. Jaimerena destacó que, a pesar del dolor, el corredor estuvo consciente en todo momento. «Óscar se acuerda absolutamente de todo. Al poder charlar con él, te quedabas mucho más tranquilo. Vimos que movía las piernas y que estaba consciente y eso nos tranquilizó. En esos primeros momentos ya pensábamos que la cosa podía quedarse en la fractura del brazo», señaló.
Posible intervención en Vigo
El Caisse d'Epargne informó que el corredor se quedará ingresado en Cuneo y hoy se someterá a nuevas pruebas. Los directores del Caisse de la formación quieren que el ciclista sea trasladado cuanto antes a Vigo para que pueda ser operado allí. «Pero no sabemos cuándo estará en condiciones de viajar», apuntó Jaimerena. «Es una pena. Óscar estaba muy bien, con ganas. Es una pérdida muy importante para el equipo», se lamentó.
Esta la primera vez que Pereiro se retira de un Tour de Francia y la segunda que abandona en una carrera de tres semanas. En las cuatro ediciones anteriores, el gallego siempre había llegado a París. En el 2005, el gallego se cayó bajando La Madelaine, pero en aquella ocasión el imprevisto se quedó en anécdota. Poco después ganó la etapa de Pau. Ayer su triunfo fue salir vivo.