Eric Shanteau pospone su operación de cáncer para acudir a los Juegos

María Varela

DEPORTES

16 jul 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Cuando el nadador estadounidense Eric Shanteau consiguió la clasificación para los Juegos Olímpicos, nadie se imaginaba la dura decisión que había tomado tan solo una semana antes, cuando le diagnosticaron un cáncer testicular.

A sus 24 años, el destino acababa de dar a su vida un giro de 360 grados. Shanteau tenía ante sí dos opciones: operarse cuanto antes o intentar la clasificación para Pekín. Y, sorpresivamente, eligió nadar. De todos modos, lograr el pase estaba bastante complicado para un nadador cuyo mejor resultado internacional había sido un quinto puesto mundial.

No tenía nada que perder. Iría a los trials , probablemente no conseguiría meterse en el equipo y volvería a casa para tratar su enfermedad. Pero si alcanzaba su objetivo olímpico... aplazaría la operación a la que debe ser sometido para extirpar el tumor, a pesar de que el tiempo es uno de los factores decisivos a la hora de lograr una plena y satisfactoria recuperación.

Durante la disputa de los clasificatorios en Omaha, solo sus amigos más íntimos conocían las condiciones con las que Shanteau afrontaba su prueba, los 200 metros braza. Cuando tocó el muro en segunda posición, por delante incluso de Hansen, ex plusmarquista mundial, estaba claro que la operación iba a tener que esperar.

A pesar de ello, no hay que pensar que Shanteau es un loco. Tomará sus precauciones. Los médicos lo mantendrán constantemente vigilado y se hará análisis de sangre semanales.

Tampoco hay garantías de que finalmente vaya a participar en los Juegos. Si en una de estas revisiones los facultativos encuentran la más mínima señal de que el tumor ha crecido, promete abandonar.

Shanteau tiene la novena mejor marca mundial del año pero no se pone metas en Pekín. Cuando ocurren ciertas cosas, los asuntos cotidianos pasan a un segundo plano. Para él, lo importante ahora es disfrutar al máximo del sueño olímpico que acaba de cumplir.