«No salto xa me dei conta de que era imposible coller a curva»

DEPORTES

17 jun 2008 . Actualizado a las 02:43 h.

Pedro Burgo fue el ganador del Rali de Narón pero otro piloto le robó el protagonismo del fin de semana con un accidente que estuvo muy cerca de concluir en tragedia. Rubén Sánchez, un joven de 25 años que debutaba esta temporada en el mundillo de los ralis, realizó un salto tan espectacular como negligente en la famosa rasante de Recemel tras la que no pudo tomar la curva siguiente y arrolló a un grupo de aficionados. El balance fue de varios heridos, dos de ellos con fracturas en las extremidades inferiores, pero la velocidad con que el vehículo se plantó en el grupo hizo temer una tragedia.

El piloto recordó ayer: «Viña moi rápido e cando cheguei ao rasante non calculei ben, o coche saltou e nun segundo ou dous foise de diante». ¿A qué velocidad hizo saltar su Peugeot 106 para alcanzar al público? Su recuerdo, en este apartado, se hace difuso: «É difícil saber a canto ía, supoño que a uns cen quilómetros por hora».

No obstante, dos de los mejores pilotos gallegos en activo, Alberto Meira y Luis Vilariño, participantes el sábado en Narón, señalaron a La Voz de Galicia que la rasante de Recemel exige «ir en tercera y frenando». «Los pilotos que íbamos primeros clasificados lo hicimos a cien o incluso menos», señala Vilariño.

Exime al copiloto

Ante el rumor de que Rubén Sánchez había anunciado un salto espectacular en Recemel, invitando incluso a un amigo fotógrafo a captar la hazaña, el propio piloto lo niega. «Ao mellor temos falado entre algúns pilotos ''qué opinas ti deste salto, cres que se pode ou non'', pero nunca avisei a ninguén para que me fotografara», apuntó Rubén, que exime de toda responsabilidad a su copiloto, asegurando que «el cantou o que tiñamos anotado nese tramo».

Salió de su vehículo «con algo de dor no pescozo, pero nin o mirei. Puido ser moito peor». Su estado de ánimo seguía ayer bastante más dañado que sus cervicales. Y no era para menos: su osadía o su inexperiencia al volante pudo dejar un balance mucho más grave que el varios fracturados en tibia y peroné. «No salto xa me dei conta de que era imposible coller a curva. Comecei a frear pero estabamos fora de pista, pisamos o prado, con herba húmida, e xa se nos foi o coche, se houbese asfalto podería ter freado moito antes», dijo. «Saímos moi asustados do coche, foi unha impresión moi grande», añadió.

Algunos testigos recriminaron al piloto y a su acompañante «no haberse interesado por los heridos durante la media hora que duró la evacuación».

Inexplicable

Ningún piloto consultado por La Voz encontró explicación a lo sucedido salvo una velocidad «irracionalmente excesiva». Otros reclamaron algún tipo de filtro por parte de la Federación Gallega para que «aficionados como este no participen en un rali donde pueden causar daños muy graves». Pese a sus buenas medidas de seguridad, Narón sigue viviendo sobresaltos año tras año, e incluso alguna tragedia, como la del copiloto fallecido en el 2005.