Con el humor por bandera, deja clara su satisfacción por el curso del Villarreal, el buen momento de su ex equipo y apuesta por firmar un buen papel en la Eurocopa
14 may 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Este leridano de Tárrega no ha cambiado nada desde su nacimiento en 1978. Joan Capdevila se toma el fútbol (la vida) con humor, y sin embargo, terminará haciendo historia en la Liga española. Después de haber sido un referente en el Deportivo de los años más complicados, regresa a A Coruña con la camiseta amarilla del Villarreal y su corazón blanquiazul bajo la tela.
-¿Cómo llegará el Villarreal?
-Pues de celebración total, para qué voy a mentir. No nos jugamos nada, salvo el prestigio, aunque intentaremos hacer un buen papel. Toda la ciudad se ha volcado esta semana en la celebración del puesto de Champions. Es bueno y es justo hacerlo.
-Pues el día que ganen algo, habrá que verles.
-No se puede ser tan malo. A nosotros nos sucede lo que le pasó al Deportivo cuando entrar en la UEFA era un éxito total. Es lo mismo que el Dépor de años atrás. No son clubes muy grandes y aquí cada éxito es mucho mejor.
-En el Calderón también lo celebraron a lo grande.
-Sí, ya, pero historia hizo el Villarreal, no el Atlético de Madrid.
-¿Se vieron con opciones de ganar la Liga?
-Sinceramente, no. Nunca nos vimos con esa posibilidad, porque el Real Madrid fue campeón el año pasado con menos puntos de los que podemos acabar nosotros. Estuvo muy complicado. Y cuando ellos fallaban, los perseguidores no ganábamos.
-El Dépor se jugará la plaza de Intertoto.
-Es un éxito de la leche, después de la temporada que ha vivido. Cuando vi la segunda vuelta que estaba haciendo, tras ver la primera, me dije: «Aquí pasa algo raro». Me gustaría que se clasificase para Europa.
-Hace tiempo se pensaba que en este partido se jugaría la permanencia.
-Gracias a Dios no hará falta. Con el Dépor salvado, me evito tener que hacer un penalti o un autogol, je, je [bromea]. La verdad es que sería una situación muy incómoda para mí.
-Y, de paso, le pueden hacer la puñeta entre todos al Athletic de Caparrós.
-Yo no quiero fastidiar a nadie. Fue mi entrenador como hubo otros. Irureta, por ejemplo, no me ponía y no por eso me enfado con él. Si marco, no le dedicaría el gol, por ejemplo. Hay que adaptarse a las nuevas situaciones. Además, si pierde el Athletic, se acabó la polémica.
-Cuando se fue a Villarreal, tenía usted muchas dudas acerca de su titularidad.
-Pero luego José Enrique se fue al Newcastle y me quedé otra vez como único lateral zurdo, como me sucedió en el Dépor. Pellegrini me dio confianza. La temporada ha sido muy larga para mí. Solo me he perdido un par de encuentros.
-Estaba en la pugna con Coloccini.
-Ojalá él consiga el récord. Mejor él que otro... Además, escuché que hay equipos interesados en ficharle y le vendrá bien. Ojalá no se vaya del Deportivo, pero ir a un equipo como el Barcelona es una oportunidad histórica en su vida y en su profesión. No se le puede cortar la carrera a un futbolista como él.
-Usted tuvo que irse contra su deseo de A Coruña y decía que tendría problemas para adaptarse.
-Al final me ha salido bien, porque pude volver a jugar en Europa y regresé a la selección. Pero tenía mucho miedo de no adaptarme, estaba muy metido en A Coruña. «Difícilmente estaré bien en otro sitio», pensaba.
-No se queje.
-No lo hago. Esta temporada ha sido muy buena. La Eurocopa está ahí y esta vez será sí. Jo, es que lo de la última vez con Pernía había sido mundial, fue un palo y sorprendió a todo el mundo. Pienso que esta vez me lo he ganado. He jugado casi todos los partidos hasta el momento. Esta vez no se me escapa.
-Usted pasa por ser siempre el animador del vestuario, con su buen humor. ¿A quién le cuenta ahora los chistes?
-Pues aquí a Cani o a Cazorla. Como soy nuevo, esta temporada se ríen de los que les cuento, pero con un poco de tiempo más igual pasan de mí como hacían en A Coruña al final. Ahora en serio, hay muy buen ambiente, me recuerda al vestuario del Deportivo que jugaba la Liga de Campeones.