Los coruñeses finalizan el campeonato invictos tras sumar siete victorias y ceder solo un empate
10 may 2008 . Actualizado a las 02:35 h.El Deportivo sigue haciendo historia. En esta ocasión han sido los veteranos los que han sumado un nuevo título. El combinado que prepara Arsenio Iglesias se proclamó ayer campeón de la primera edición de la Liga indoor. Y con morbo. Los coruñeses hicieron sonar el We are the Champions en casa de su bestia negra de 1994, el Valencia.
De esta forma, la asociación que preside Manuel Ríos Quintanilla, Manolete, pueden añadir la séptima estrella a su escudo, que hasta el momento incluía los seis títulos oficiales conquistados por los futbolistas blanquiazules. Y lo hará después de mostrarse como el mejor equipo de la competición y, a falta de una jornada que no disputará por descanso, asegurarse ser el equipo menos goleado y, casi seguro, el máximo goleador del campeonato.
Fue un final de Liga como el de 1994, con un Valencia enfrente que iba a tratar de aguar, una vez más, la fiesta a los coruñeses. Pero sin maletines por medio, los blanquiazules apenas tuvieron problemas para derrotar a un conjunto levantino que estuvo muy lejos de la calidad mostrada por los gallegos. Y eso que el Dépor viajó con importantes bajas, entre ellas las de Donato (está en Madrid obteniendo el título nacional de entrenador) y Fran (lesionado). Djalma y Turu, en sus países, tampoco se desplazaron en esta ocasión.
Pero este equipo de veteranos ha demostrado contar con una amplia y cualificada plantilla y, si en otras ocasiones fueron José Ramón, Fran, Manjarín, Djalma o Manuel los protagonistas, ayer este papel lo encarnó a la perfección Enrique Romero.
Romero, la figura
El defensa jerezano fue un referente tanto en defensa como en ataque, logrando ocho dianas. Sus largas piernas y su elegancia lo convierten en un gran especialista en esta superficie bajo techo.
Enfrente un Valencia que solo inquietó durante unos minutos al principio del partido. Aunque un triunfo daría a los ches opciones de ganar la Liga la próxima semana, la presión ejercida por los hombres de Arsenio (ayer tuvo a Fran como ayudante en la banda) les hizo rendirse antes de que el reloj marcase el minuto diez.
Solo un aliciente para los levantinos: intentar que Juan Sánchez acabe el campeonato como máximo goleador. Ayer hizo tres tantos y aumentó su distancia en la tabla del pichichi. Un premio de consolación para el ex céltico.
Fue el único regalo que concedió un combinado de veteranos que durante todo el campeonato demostró su fortaleza y su intención de conquistar esta primera Liga, a la que acudieron sin el respaldo de la directiva de un club cuyo nombre siguen defendiendo con orgullo.
Primer título para un grupo de veteranos que el próximo mes de junio afrontará en Málaga la Copa de España contra el Valencia, el Madrid y el Fútbol Club Barcelona.