El sueño del modesto Gretna toca a su fin. El club de la Primera División escocesa, colista de la competición, atraviesa una situación de quiebra técnica que ayer provocó el despido de 22 jugadores, nueve veteranos y trece canteranos.
El modesto Gretna fue fundado en el año 1946 y, pese a pertenecer al territorio escocés, formó parte de las ligas inglesas hasta el año 2002. La fronteriza situación de la localidad en la que se asienta y su lejanía con respecto a los centros futbolísticos escoceses (Edimburgo y Glasgow, fundamentalmente, además de las norteñas Aberdeen y Dundee) embarcaron al club en las competiciones de categorías inferiores inglesas. Tanto en el año 1993 como en el 1999, el Gretna pidió su admisión en la Liga escocesa, pero en ambas fue rechazado. La desaparición del Airdrie (club en el que jugó el coruñés David Fernández) le proporcionó la oportunidad que esperaba. Desde entonces, en una meteórica ascensión desde las profundidades de la Northern Unibond Premier League inglesa (séptimo nivel) a la Primera escocesa en solo un lustro.
Dificultades financieras
Un éxito deportivo sin precedentes, pero que se fue diluyendo, en primer lugar, al tener que competir en un estadio ajeno, a 150 kilómetros de Gretna, ya que el suyo no cumplía las garantías mínimas y, sobre todo, por las dificultades financieras después de que el empresario Brooks Mileson le retirara su apoyo.
El Gretna se declaró en bancarrota hace dos semanas y su precaria situación financiera ha desembocado ahora en el despido de la mayoría de sus futbolistas. Antes, y en cumplimiento de las normas del fútbol escocés, al equipo se le habían descontado diez puntos tras entrar en administración financiera. La Liga trató de aliviar la situación con un adelanto de 70.000 libras para pagar a los jugadores, pero el club no ha podido sobrevivir a su estreno entre los grandes.
El que fuera director ejecutivo, Graeme Muir, recibió una carta formal de despido dos semanas después de que anunciara su marcha. El martes, la entidad dejaba marchar al centrocampista Fabian Yantorno, su mejor jugador de la temporada hasta que se lesionó en enero, alegando que el club no podía costear el precio del tratamiento médico.
El Gretna ocupa la última posición de la Liga escocesa, con solo 6 puntos, pero será la crítica situación económica la que dicte la más que previsible desaparición del club que quiso vivir por encima de sus posibilidades.