Luciano Moggi, ex presidente del Juventus, presta declaración en un proceso por asociación delictiva
DEPORTES
Luciano Moggi, ex director general del Juventus Turín y principal encausado en Calciopolis (fraude deportivo), acudió voluntariamente al proceso que se sigue en Roma contra él y otros cinco dirigentes de la sociedad de representación de futbolistas GEA. Un juicio, anexo a Calciopolis , con varios imputados por delitos de amenazas, violencia, competencia ilegal y asociación para delinquir.
Junto a Moggi, están acusados su hijo Alessandro, presidente de GEA; el administrador delegado, Franco Zavaglia; dos colaboradores, Paquale Gallo y Francesco Cevarolo; y el representante Davide Lippi, hijo del ex seleccionador italiano.
La Fiscalía de Roma acusa a GEA de haberse hecho de forma ilícita con un gran número de representaciones de jugadores y, de esta forma, obtener «un poder contractual en grado de incidir en manera determinante en el mercado futbolístico».
Además, esta sociedad está acusada de controlar la gestión de varios equipos de la serie A italiana. Para lograr este objetivo, Moggi y el resto de los responsables de la empresa de intermediación se valían «del poder y la fuerza de intimidación derivadas de los métodos usados en su larga experiencia en el mundo del fútbol y de la capacidad de dominio que había adquirido sobre jugadores, dirigentes de club y órganos de la federación», según la fiscalía.
En la vista prestaron declaración los futbolistas Zeytulaev, Budyanski y Fresi, que, presuntamente, fueron intimidados para aceptar los traspasos que les proponía GEA. «Me dijeron que si no aceptaba (el traspaso desde el Juventus) al Perugia me harían entrenarme solo en la montaña», afirmó Fresi.
Sin que estuviera previsto, Luciano Moggi tomó la palabra para responder a las acusaciones que le realizaban algunos de los testigos. «El Juventus no ha amenazado nunca a nadie. No hemos forzado a Fresi a irse al Perugia; había creado problemas en el vestuario y no jugaba casi nunca», rebatió el ex dirigente. A la salida, el presidente del tribunal le recordó que no podía «hablar así en la sala», Moggi declaró que la vista le había parecido «divertida». «Si es así de divertido, vuelvo el próximo día», ironizó Luciano Moggi. El proceso se reanuda mañana con el testimonio, entre otros, del delantero del Juventus David Trezeguet.