Lendoiro cuestionó el derecho a expresarse en la asamblea de los socios con pocas acciones
30 dic 2007 . Actualizado a las 03:16 h.Abrumado en el arranque de la junta general por los numerosos socios que apuntaron falta de transparencia en la delegación de acciones, Lendoiro perdió los papeles y cargó contra los pequeños accionistas del Deportivo, a los que acusó de hablar en exceso cuando tienen pocos títulos del club.
«Los que hablan y hablan tienen 20.000 pesetas en acciones. Otros, millones», espetó a los pequeños accionistas, antes de añadir en tono autoritario: «Tenemos la respuesta favorable de los accionistas». A esa frase aludiría después Manuel Pardo, uno de los accionistas que impugnaron ayer la junta, cuando dijo: «Estamos en un Estado democrático y hay una obligación legal por mucha mayoría que se tenga».
La asamblea del Deportivo se inició con los datos del consejo de administración, que apuntó la asistencia de un 24,1% del capital social, entre acciones presentes y representadas.
Esto motivó un runrún en el polideportivo del Santa María del Mar y una batería de sugerencias en cuanto el notario, Juan Ramón González, ofreció la palabra a los socios antes de dar paso a las primeras votaciones del orden del día. Varios accionistas pretendieron entonces que el notario acreditase la veracidad de los datos de asistencia y representación referidos por el consejo de administración.
«Me gustaría que el notario recogiese en el acta la lista de accionistas presentes y representados para comprobar si es correcta», instó José Manuel Carro González. A lo que el notario se negó, aludiendo al artículo 101 del Reglamento del Registro Mercantil. «Solo soy un fedatario. Es imposible», se excusó. Respecto a lo sucedido en la asamblea de junio, cuando otro notario se ofreció a brindar el nombre de los accionistas representados, González dijo sobre su colega: «El compañero anterior quiso colaborar excesivamente».
A lo que el socio José Manuel Sánchez contestó: «Me sorprende eso que dice de colaborar, creo que arroja una nebulosa sobre la legalidad de esta asamblea y me reservo medidas, porque ¿cómo me consta ahora que es legal?». Agobiado por las dudas de este y otros socios, Lendoiro manifestó airado que es «indignante que se dude de la honorabilidad» del consejo, cuando «un altísimo tanto por ciento de las acciones están en manos de la junta directiva», reveló. Luego retó otra vez a los socios: «Si alguien tiene dudas sobre las acreditaciones y delegaciones, que haga una acusación».