Dos veces vio el Deportivo cómo la Federación Española de Fútbol le denegaba la licencia UEFA en el pasado mes de mayo. El motivo fue que el club coruñés no consiguió acreditar en el plazo previsto los requisitos que dicta el reglamento.
La primera vez fue el 9 de mayo, cuando el Comité de Primera Instancia de la Licencia UEFA no consideró probado que la entidad que preside Lendoiro no había contraído deudas con instituciones públicas, entidades deportivas o empleados durante la temporada 2005-2006.
El 22 de mayo, el club remitió a la federación las alegaciones para que el Comité de Segunda Instancia, que iba a reunirse el día 24, se pronunciara al respecto.
Era la primera vez desde su creación que este comité se juntaba para decidir si concedía la licencia a un club español. En temporadas anteriores, no hizo falta su convocatoria, toda vez que todos los casos se resolvieron en primera instancia.
En esta ocasión, el comité, en el que están representadas la Liga de Fútbol Profesional y la federación, tampoco consideró suficiente la documentación aportada por el Deportivo y, como medida excepcional, le concedió una nueva moratoria para que intentara demostrar que estaba saneado.
En el último suspiro
Tras varias tentativas fracasadas, el Deportivo consiguió una semana después la licencia UEFA en el último suspiro. Horas antes de que la federación remitiera al órgano rector del balompié europeo la relación de clubes acreditados, la entidad blanquiazul presentó un informa, supuestamente firmado por Fernando A. Santodomingo Fernández, en el que se decía que el Deportivo cumplía con los requisitos económicos solicitados por la UEFA. Es el informe en el que, según el auditor, falsificaron su firma.
A partir de ese momento, en el que se le concede la licencia, Lendoiro lanza una campaña de declaraciones contra La Voz de Galicia, periódico que durante las semanas anteriores había alertado a sus lectores de las dificultades que se estaba encontrando el Deportivo para conseguir jugar en Europa esta temporada.
En el momento en el que el Deportivo emitió el informe apenas tenía ya posibilidades de entrar en Europa, con lo que no le hacía falta la licencia UEFA.