Pocos pueden poner en duda a estas alturas que el Deportivo de Lotina juega al fútbol bastante mejor que el de Caparrós a pesar de que los dos equipos comparten el mismo defecto, la carencia de gol. Sin embargo, hay un punto en el que sale perdiendo con creces el Dépor actual, la estrategia ofensiva.
Por algún motivo, el equipo coruñés ya no tiene la contundencia a balón parado que exhibía hasta hace un año. Esas acciones le dieron vida al conjunto entrenado por el utrerano, hasta el punto de que 15 de los 32 goles que se marcaron en la pasada campaña llegaron en acciones de estrategia. Es decir, el 46,8 por ciento. A falta de cuatro jornadas para el final de la Liga, ese dato llegó a ser del 56 por ciento.
En las 12 fechas del campeonato que se han disputado hasta el momento, el Dépor ha metido 10 goles, de los que solo 2 fueron a balón parado. Es decir, un 20%.
Pero la cifra es generosa si se tiene en cuenta que uno de ellos, contra el Betis, se consiguió a raíz de un saque de banda. La defensa andaluza no acertó a despejar el balón y permitió que botase, lo que fue aprovechado con habilidad por Guardado para anotar el único tanto del partido. Héctor Cúper, técnico del Betis, abroncó públicamente a sus jugadores por tan monumental error en la rueda de prensa que ofreció tras el envite.
El otro gol a balón parado que ha subido al marcador esta campaña fue el conseguido también por Guardado frente al Mallorca (1-1), esta vez de penalti.
En consecuencia, no aparecen por ningún lado aquellos tantos marcados hasta la temporada anterior mediante la ejecución de saques de esquina y faltas, directas o indirectas. Verdú, Guardado y Sergio, los encargados de tirarlas, no han tenido todavía el acierto necesario para llevar esas acciones hasta la red, o quizá Lotina no ha dado aún con el quid que permita obtener provecho de la estrategia ofensiva, trabajada, eso sí, en los entrenamientos.
El único argumento que se le ha escuchado al preparador blanquiazul en ese sentido y que es relacionable con la situación es la escasa envergadura del equipo, que en efecto puede considerarse un hándicap al incorporar futbolistas al ataque.
En la temporada pasada, Arizmendi, Capdevila y Juan Rodríguez fueron los jugadores que más se beneficiaron de las acciones de estrategia. Los dos primeros ya no están en el Dépor. Sí el tercero, aunque se está quedando fuera del once en los últimos encuentros por el buen momento de juego de De Guzmán, bastante más bajo que el malagueño.
El Deportivo se mantiene sobrio en la estrategia defensiva tras los cambios que ha ido introduciendo Lotina.