Un muerto y 350 hospitalizados por el calor en el maratón de Chicago

Agencias

DEPORTES

09 oct 2007 . Actualizado a las 02:25 h.

Algunos medios de comunicación ya hablan del maratón del infierno. Un atleta muerto y 350 hospitalizados se convirtió en el trágico balance de la carrera disputada el domingo en Chicago. La ola de calor presente en esta zona del Medio Este de Estados Unidos se notó especialmente durante la prueba, que comenzó a las ocho de la mañana (hora local) con 22 grados de temperatura, pero que alcanzó un máximo de 31 grados y una humedad ambiental del 88%, y provocó el caos en la competición.

Los puntos de refresco a lo largo de los 42 kilómetros pronto se abarrotaron de corredores exhaustos en busca de un refrigerio. Dicen que se acabó el agua, las bebidas isotónicas y hasta los vasos de papel. «Estábamos cogiendo vasos usados del suelo para poder beber», dijo Megan Bock al diario The New York Times . «Había gente cayéndose por todas partes», recordaba espantado Rob Smith al diario Chicago Tribune . Les fallaba la respiración, balbuceaban, se sentían mareados.

La organización decidió suspender la carrera tres horas y media después de su inicio, cuando se conoció que Chad Schieber, de 35 años, originario de Midland, en Míchigan, y oficial de policía había perecido en plena carrera. Aparentemente, el corredor se desplomó cuando había completado unos 30 kilómetros. Sólo unos 25.000 de los 36.000 corredores inscritos habían cruzado la meta.

Pese a las advertencias de las autoridades, miles de atletas retomaron la carrera, una de las más populares de Estados Unidos. «Tratamos de bloquear la ruta, pero la gente simplemente eludió a los policías o saltó por encima de los obstáculos», dijo Joe Roccasalva, portavoz del Departamento de bomberos de Chicago. «La gente simplemente no quería parar de correr», agregó.

El maratón concluyó con la victoria del keniano Patrick Ivuti, quien batió en un largo esprint al marroquí Jaouad Ghariv. Ambos marcaron el mismo registro de 2 horas, 11 minutos y 11 segundos. Es la quinta victoria keniana consecutiva en Chicago. «El clima no era bueno. Era demasiado cálido. Casi no llego al final. No tenía fuerza, pero cuando levanté la cabeza y vi la meta, decidí ir a por la victoria», declaró Ivuti, de 29 años.