La eliminación de las ayudas electrónicas en el 2008 beneficiará a los pilotos más técnicos
DEPORTES
El año que viene se podrá ver un Mundial mucho más espectacular, pero complicado para sus protagonistas. Hoy en día los pilotos en la formula 1 dependen mucho de la electrónica, sobre todo, del control de tracción. Esto último fue permitido por la FIA en el año 2001 ante las sospechas de que algunos equipos lo usaban y otros no. Ya que cada escudería llevaba su propia ECU (centralita), la FIA tenía casi imposible descifrar toda la electrónica del motor y saber quién llevaba el control de tracción y quién no.
Ahora, con estas restricciones podremos ver derrapadas, humo blanco en las salidas de las carreras, muchos más trompos y seguramente monoplazas más lentos. Desde luego la habilidad del piloto va a ser un valor importantísimo con esta nueva reglamentación. La excesiva demanda del piloto con el acelerador quedará anulada y solo podrán acelerar en el momento justo controlando cualquier deslizamiento o pérdida de tracción con los 800 CV de potencia sin ningún tipo de ayuda electrónica.
El bueno lo es siempre
Aunque las ayudas electrónicas desaparezcan, no quiere decir que ahora destaquen otros pilotos de la actual parrilla, porque, además de que las diferencias entre equipos seguirán existiendo, ya con estas ayudas electrónicas la técnica del piloto es muy importante. Un piloto tiene una buena técnica con o sin ayudas electrónicas. Lo que es diferente es la rapidez con la que se adapta. Por lo tanto la nueva reglamentación beneficiará a los pilotos que antes se familiaricen con los cambios y perjudicará a los que vengan de categorías inferiores, ya que no se encontrarán con ninguna ayuda en la conducción, sino todo lo contrario, más potencia y más dificultad.
Sin dirección asistida
También la dirección asistida y las ayudas en la frenada desaparecerán la próxima temporada. Por lo tanto, el coche será mucho más duro físicamente y el piloto tendrá que ser más técnico con la dosificación del pedal del freno para no bloquear las ruedas en exceso con las frenadas.