Gasol reconoce que España no ha hecho su mejor encuentro

La Voz

DEPORTES

El ala-pívot de los Memphis Grizzlies Pau Gasol hizo una valoración muy severa de su actuación ante Rusia en la final del Europeo 2007 y lamentó la derrota, pero también indicó que, cuando pase algo de tiempo, los miembros de la selección española se sentirán «orgullosos» de lo que han hecho en este campeonato.

«Ha sido un partido duro y no hemos hecho nuestro mejor encuentro. También es cierto que ellos han estado muy bien y han ganado ellos la final», resumió con el gesto desencajado y afectado por la decepción.

Pau Gasol se puso por delante a la hora de explicar lo sucedido:

«Ahora estamos tristes, pero la semana que viene estaremos orgullosos de lo que hemos hecho. Todos los equipos que han quedado por debajo de nosotros firmarían esta plata», indicó el internacional español, que fue aclamado por los aficionados junto al resto del equipo cuando se subieron al autobús para volver al hotel de concentración.

Los jugadores bajaron del autobús para saludar a los aproximadamente quinientos aficionados que les aguardaban en los alrededores del Palacio de los Deportes. Los seguidores también aclamaron al seleccionador nacional, José Vicente Hernández, que se puso una mano sobre el corazón para mostrarles su agradecimiento por el apoyo dispensado.

Los lituanos

Los más tranquilos eran los lituanos. Con esto de la venta de entradas por cupos, cientos de bálticos y griegos se quedaron en sus asientos para ver la final. Parecían estatuas, sin mover ni un músculo. Esta batalla no era la suya y descansaban. Sólo ponían cierta atención cuando la charanga que estaba detrás de una de las canastas se ponía a tocar. Por supuesto, todos los clásicos populares de cualquier verbena española.

En este crisol las banderas pintaban las gradas. Extremeños con Calderón, asturianos con todos, canarios con Sergio Rodríguez y unos chavales del Bierzo que iban con la selección. Al igual que los periodistas, que sacaron sus prendas rojas y alguna bandera para colorear las grises mesas de trabajo. Pero todos animaron a Pau Gasol, desacertado en el tiro a canasta.

toque del balón en el aro no se decidió el partido. Después, lagrimas españolas y rusas, pero estas últimas de alegría.

Mientras, los varios cientos de aficionados que presenciaron la final en la plaza de Colón se marcharon decepcionados por la derrota.

Durante la emocionante final, los aficionados pasaron de la euforia, con constantes gritos de ánimo al equipo nacional, al suspense y finalmente a la tristeza.