Freire ajusta cuentas en Compostela y se viste de oro por primera vez

DEPORTES

03 sep 2007 . Actualizado a las 02:33 h.

Andaba Óscar Freire intentando librarse del síndrome de Poulidor. Los segundos puestos le perseguían. Tenía grandes esperanzas puestas en Vigo. Pero en Samil acabó, maldición, de nuevo segundo. Fue superado por Bennati. Fue en Compostela donde el triple campeón del mundo por fin logró el oro que le faltaba. El del jersey de líder de la Vuelta a España. Porque, por extraño que parezca, el corredor del Rabobank nunca había vestido este maillot.

Cinco meses sin victorias era demasiado para un corredor como Freire, acostumbrado a subir al podio. Hizo acopio de su rabia para imponerse con autoridad a Bettini, uno de los señalados como favorito para ganar en Santiago. Freire se sacó la espina del Tour, del que se fue de vacío y antes de tiempo. El ciclista llegó a la ronda francesa con un forúnculo que incluso hizo peligrar su participación.

Curiosamente, el italiano Bettini también afronta una sequía de triunfos. Como Freire, deberá intentarlo de nuevo. Puede que en Luarca tenga hoy una oportunidad.

La jornada de ayer acabó en un río revuelto en el que supo pescar el cántabro. A unos dos kilómetros de meta se produjo una caída masiva que afectó a algún que otro ilustre. La lucha por atrincherarse en los primeros puestos del pelotón desembocó en incidente. Se fueron al suelo Óscar Pereiro y Daniele Bennati, el anterior líder, entre otros. Aunque el peor parado fue Carlos Castaño, del Karpin Galicia. A todos se les contabilizó el mismo tiempo que el vencedor, por lo que la general no se ve afectada. Pero sí los maltrechos cuerpos de algunos los implicados. Porque muchos de los rostros de la meta compostelana reflejaban sufrimiento. Unos por la caída. Otros por el repecho final en sí.

Cambio en Allariz

Como en el Tour, las primeras jornadas de la Vuelta están realizando una criba a base de caídas. En la etapa inaugural se fueron al suelo Danielson y Cunego. El primero tuvo que abandonar. El segundo aguantó en carrera y sobrevivió a la etapa de ayer a pesar del estado de su rodilla izquierda. Quizás para evitar males mayores la organización decidió que los corredores realizaran de forma neutralizada un tramo de la etapa de Allariz. El recorrido, plagado de rotondas, era un peligro.

Antes de la montonera de la jornada, se formó la típica escapada del día. Y, como ya había sucedido en Vigo, volvió a tener un componente gallego. Esta vez dio el salto Gustavo Domínguez Lemos. Gracias al ciclista porriñés, el Karpin Galicia volvió a tener presencia en carrera. No hubo posibilidad de triunfo, porque la fuga sucumbió por el peso de la historia de siempre. El pelotón dio a la fuga margen hasta que puso en marcha su maquinaria. Pero se demuestra que la formación gallega mantiene una jornada más su espíritu combativo.

Serafín conserva el maillot

Freire cumplió su objetivo. Gustavo Domínguez batalló. Y el gallego Serafín Martínez también. El corredor del Karpin Galicia lucirá también hoy el maillot de líder de la montaña. Los Lagos seguramente pondrán nuevo orden en esta clasificación y en la general. Pero, de momento, Martínez sigue soñando. Y la Vuelta abandona Galicia. Los corredores locales echarán de menos el azul y blanco de las banderas de la afición local. Pero llega Asturias. Las cimas. Y la lucha por la victoria en Madrid.