Tiger Woods acaricia su cuarto triunfo en el Campeonato de la PGA

Fran Guerrero

DEPORTES

13 ago 2007 . Actualizado a las 02:16 h.

tulsa | El número uno mundial, Tiger Woods, va a terminar el año con un torneo de Grand Slam en su haber, el PGA de Estados Unidos, que se está disputando en el campo de Southern Hills en Oklahoma, en el medio oeste americano.

El número uno del mundo terminó la ronda del sábado con una consistente tarjeta de 69 golpes, que lo colocaron como líder en solitario del torneo con siete bajo par. Por detrás, apenas había una oposición sólida al jugador americano. Salvo catástrofe de última hora, todo apuntaba a que sumaría su cuarto Campeonato de la PGA de Estados Unidos (1999, 2000, 2006), segundo consecutivo tras su triunfo en Medinah el pasado año.

Woods, además, no cedió nunca en un torneo del Grand Slam en el que salió a jugar el último día como líder. Con ventaja, el jugador de Cypress es casi imposible que pierda su posición.

Al cierre de esta edición, Tiger no había comenzado como más le gusta, sino que al segundo hoyo de su recorrido ya había cometido un bogey. Lo enmendó poco después, con un birdie en el cuarto. Después de la quinta bandera, el número uno mundial mandaba con una ventaja de tres golpes sobre el también estadounidense Woody Austin. Por detrás, el siempre peligroso Ernie Els se encontraba a cuatro impactos de distancia de Tiger Woods. Aunque el sudafricano ya sabe lo que es manejar situaciones delicadas en la última jornada de un torneo del Grand Slam. Completaba la cabeza el canadiense Stephen Ames, compañero de la partida estelar de Tiger Woods. Tras pasar por el quinto hoyo, había encadenado tres bogeys y un solo birdie para situarse en el global de la semana con dos golpes bajo par, a cinco del líder del Campeonato de la PGA.

Y ahí se acababa la historia de este torneo, puesto que el resto de los favoritos se habían ido quedando por el camino. Las dificultades del recorrido habían dejado -al cierre de esta edición- sólo a cuatro jugadores por debajo del par del campo y poca emoción en la ronda final. Volvemos a los viejos tiempos, cuando Tiger era dueño y señor del golf, y toda la emoción residía en ver cuántos golpes de ventaja sacaba al segundo clasificado, y si iba a batir otro récord de resultados. Y eso que el campo de Southern Hills se había anunciado como un recorrido donde podía sufrir problemas, como en otras ocasiones.

Si el fenómeno de Cypress cumple los pronósticos y gana el torneo, sumará su decimotercer título del Grand Slam. Ya ganó los Masters de Augusta de 1997, 2001, 2002 y 2005, los US Open de 2000 y 2002, los Abiertos Británicos de 2000, 2005 y 2006 y los Campeonatos de la PGA de 1999, 2000 y 2006.