Ambos artistas exhibieron en la ciudad por separado entre 1891 y 1895, años en los que vivieron en Galicia
06 ene 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Entre octubre de 1891 y abril de 1895 residieron en A Coruña un profesor malagueño de Bellas Artes, José Ruiz Blasco, y su familia, en la que ya despuntaba como artista uno de sus hijos, un adolescente que entonces solía rubricar «P. Ruiz». Ambos expusieron entonces, por separado, en escaparates de la calle Real. Lo volverán a hacer, pero juntos, en una muestra impulsada por el Ministerio de Cultura que A Coruña acogerá este año o el próximo. Entre diciembre del 2002 y marzo del 2003, la Fundación Barrié de la Maza ofreció en su sede herculina la excelente exposición Picasso joven , que incluía trabajos realizados en A Coruña, Málaga, Barcelona, Madrid y París, y abarcaba de 1891 a 1907. La que ahora está tomando forma será la primera muestra exclusiva sobre la etapa coruñesa de Picasso, y se ceñirá por tanto a la horquilla temporal 1891-1895.
La futura exposición será comisariada por Anna Baldassari, directora del Museo Picasso de París, y Antón Castro, doctor en Historia del Arte y actual director del Instituto Cervantes de Milán. Entre el centenar de piezas, habrá algunas que jamás se han visto, al menos en A Coruña. «Los herederos de Picasso, especialmente la familia Vilató [descendientes de Lola Ruiz, hermana del pintor], tienen en su poder numerosas obras y documentos de su etapa coruñesa. El reparto de la herencia fue diacrónico, es decir, que todos se llevaron parte de cada período, así que el Picasso de A Coruña se ha fragmentado», explica Castro. Se reunirá para la ocasión en la muestra impulsada por el ministro César Antonio Molina.
La mayor parte de la obra coruñesa conocida se conserva en los museos Picasso de París y, especialmente, de Barcelona. Ambos recintos aportarán fondos para la exposición herculina. En vida, el pintor se ofreció a donar piezas a A Coruña para la creación de un museo: a cambio solo pidió que se colocase una placa en la que fue su vivienda, pero las autoridades de entonces se negaron, por temor a dar cancha a un comunista. En la actualidad, la ciudad herculina cuenta con una casa-museo en el piso en el que residió Picasso.